¿Sabías esto? Los secretos detrás del pozole que comes cada septiembre
TOLUCA, Edomex., 12 de diciembre de 2025.- Durante las primeras décadas del siglo 20, cargar gasolina en México era un acto completamente artesanal. Mucho antes de que existiera Petróleos Mexicanos (PEMEX) o las estaciones de servicio modernas, el combustible se vendía en botellas de refresco, frascos de vidrio o garrafones reutilizados.
Entre 1910 y 1930, los escasos automovilistas que circulaban por ciudades pequeñas adquirían combustible en talleres, ferreterías, herrerías o incluso farmacias, donde los comerciantes colocaban una mesa con botellas llenas, tapadas con corcho, listas para despacharse por litro.
El conductor vertía la gasolina con un embudo de metal y no era extraño que el producto incluyera impurezas que terminaban dañando los motores.
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