Manzaneros Master mantienen el paso tras imponerse a Mineros de Parral.
MORELIA, Mich., 2 de julio de 2026.- Hay partidos que se juegan con los pies y otros que se juegan también con la historia. El México-Inglaterra del próximo domingo en el Estadio Azteca pertenece a esta segunda categoría: un duelo entre la cuna del futbol moderno y una selección mexicana que, quizá como nunca antes en una Copa del Mundo, llega convencida de que puede escribir su propia epopeya.
La clasificación inglesa a los octavos de final terminó por confirmar el escenario más atractivo para el futbol mundial. Los dirigidos por Thomas Tuchel derrotaron con dificultades 2-1 a República Democrática del Congo, en un encuentro donde volvieron a aparecer algunas de las dudas que han acompañado a los europeos durante el torneo: fragilidad defensiva, dependencia de sus figuras y problemas para administrar ventajas.
México, en cambio, llega a la cita en el mejor momento futbolístico de las últimas décadas mundialistas. El equipo dirigido por Javier Aguirre derrotó con autoridad a Ecuador, mantiene una de las mejores defensivas del campeonato y, quizá lo más importante, ha recuperado una virtud que parecía extraviada: la convicción de competir de igual a igual contra cualquier potencia.
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