Elecciones en Texas ponen a prueba control republicano ante avance demócrata
Más de 158 millones de brasileños están convocados a las urnas este domingo; las últimas encuestas colocan al candidato opositor y al presidente Lula da Silva en empate técnico.
RÍO DE JANEIRO, Brasil, 25 de octubre de 2026.– En medio de una de las elecciones presidenciales más disputadas de Brasil, el candidato opositor Flávio Bolsonaro llamó este domingo a la ciudadanía a participar masivamente en las urnas para definir el futuro político y económico del país.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro acudió a votar durante las primeras horas de la jornada electoral en una escuela del barrio de Vila Isabel, en Río de Janeiro, acompañado de su esposa y bajo un dispositivo de seguridad.
A pesar de las lluvias registradas en la ciudad, el aspirante del Partido Liberal pidió a los ciudadanos ejercer su derecho al voto sin importar las condiciones climáticas, al considerar que Brasil enfrenta una oportunidad para modificar su rumbo político.
“Brasil va a cambiar. Brasil va a vencer”, expresó el candidato, quien cuestionó los resultados de la administración del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, particularmente en materia de seguridad pública, economía y condiciones de vida.
Bolsonaro sostuvo que una parte importante de la población enfrenta dificultades económicas y preocupación por la inseguridad, por lo que defendió la necesidad de impulsar una nueva etapa de gobierno.
La segunda vuelta presidencial enfrenta dos proyectos políticos con diferencias en sus propuestas económicas, sociales y de seguridad, en una contienda marcada por la polarización y una intensa movilización electoral.
De acuerdo con las últimas mediciones de Datafolha, Bolsonaro registra 51 por ciento de las preferencias entre los votos válidos, frente al 49 por ciento de Lula da Silva. Sin embargo, la diferencia se encuentra dentro del margen de error de dos puntos porcentuales, por lo que no existe un ganador anticipado.
Un total de 158.7 millones de ciudadanos están convocados a participar en esta jornada, en la que también se definirán seis gubernaturas.
Las casillas comenzaron a recibir votantes desde las 8:00 horas y tienen previsto cerrar a las 17:00 horas, tiempo local.
El resultado determinará quién encabezará el gobierno brasileño durante los próximos cuatro años y tendrá implicaciones en las relaciones económicas y diplomáticas de Brasil con Estados Unidos, México y el resto de América Latina.
La atención internacional permanece concentrada en el desarrollo de la votación y el posterior conteo de sufragios, ante la posibilidad de un resultado particularmente cerrado entre ambos candidatos.




