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La tecnología puede transformar pequeños negocios y mejorar la productividad, pero también exige capacitación para prevenir fraudes, suplantación de identidad y extorsiones digitales.
CHIHUAHUA, Chih., 11 de octubre de 2026.-
La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta con enorme potencial para transformar la economía, mejorar la productividad y facilitar las actividades cotidianas; sin embargo, su utilización también plantea riesgos que requieren mayor capacitación, prevención y protección de los usuarios.
Bajo el mensaje “La IA debe ahorrarte tiempo, no quitarte tranquilidad”, se impulsa una reflexión sobre la necesidad de aprovechar los beneficios de esta tecnología sin descuidar la seguridad digital de las personas, las familias y los negocios.
El planteamiento, compartido por Octavio de la Torre en redes sociales, destaca que la inteligencia artificial no debe ser una herramienta exclusiva de las grandes empresas, sino una oportunidad accesible para comerciantes, emprendedores y pequeños establecimientos.
Una tienda de abarrotes, una fonda, un taller o cualquier negocio familiar puede utilizar herramientas de inteligencia artificial para organizar inventarios, responder mensajes de clientes, elaborar promociones, mejorar sus procesos administrativos y reducir horas de trabajo.
Estas aplicaciones representan una oportunidad especialmente importante para las micro, pequeñas y medianas empresas, que constituyen una parte fundamental de la actividad económica de México.
No obstante, el avance tecnológico también está acompañado de nuevas amenazas.
La utilización de inteligencia artificial para generar mensajes fraudulentos, imitar voces, falsificar imágenes y suplantar identidades puede facilitar delitos como estafas y extorsiones, particularmente cuando los usuarios desconocen los mecanismos de protección disponibles.
Por ello, especialistas en transformación digital han insistido en la importancia de fortalecer la alfabetización tecnológica y promover una cultura de prevención entre trabajadores, empresarios y consumidores.
La capacitación debe incluir conocimientos básicos sobre el funcionamiento de las herramientas de inteligencia artificial, protección de datos personales, verificación de información y reconocimiento de posibles intentos de fraude.
En Chihuahua, donde miles de familias dependen de pequeños comercios, actividades productivas y emprendimientos, la incorporación responsable de estas tecnologías puede contribuir a fortalecer la competitividad económica.
La inteligencia artificial también abre oportunidades para mejorar la atención al cliente, facilitar operaciones comerciales, reducir costos administrativos y desarrollar nuevas capacidades laborales.
Sin embargo, su adopción debe acompañarse de criterios éticos, supervisión humana y medidas de seguridad que permitan proteger la información de los usuarios.
El desafío para las instituciones educativas, organismos empresariales y autoridades consiste en ampliar el acceso a la capacitación digital, particularmente entre quienes tienen menos posibilidades de adquirir herramientas tecnológicas avanzadas.
La inteligencia artificial debe convertirse en un instrumento de desarrollo económico y bienestar social, no en una fuente adicional de incertidumbre para las familias.
El mensaje central de esta reflexión es que el verdadero progreso tecnológico no solamente se mide por la rapidez de las máquinas o la automatización de procesos, sino por su capacidad para mejorar la vida de las personas.
Aprender a aprovechar la inteligencia artificial y aprender a protegerse de sus riesgos serán dos competencias fundamentales para la nueva economía digital.




