Trump batalla con la inflación en EU: Fed sube la tasa de interés y anticipa más ajustes
MORELIA, Mich., 6 de febrero de 2026.- La Guerra Fría no solo enfrentó a Estados Unidos y la Unión Soviética con armas, ideologías y propaganda; también fue una competencia silenciosa por influir en la vida diaria. Mientras ambos bloques buscaban demostrar la superioridad de su sistema, algunas marcas occidentales encontraron caminos inesperados para cruzar la llamada Cortina de Hierro. Así fue como productos tan comunes hoy como un refresco o una hamburguesa terminaron convirtiéndose en símbolos culturales de una época marcada por la rivalidad global.
Durante décadas, la Unión Soviética mantuvo su economía prácticamente cerrada al mercado occidental. El rublo no era convertible internacionalmente, lo que hacía casi imposible que empresas estadounidenses vendieran directamente sus productos en el país. Sin embargo, en 1972 Pepsi logró lo impensable: se convirtió en el primer producto de consumo masivo de Estados Unidos en llegar oficialmente a la URSS gracias a un acuerdo de trueque, en el que Moscú pagaba con vodka Stolichnaya que PepsiCo distribuiría en América.
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