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El PASO, Texas, 21 de octubre de 2026.— La expansión de los centros de datos en Texas continúa pese a las preocupaciones por su impacto en el suministro de agua, el consumo de electricidad y los recursos naturales, en un contexto de creciente demanda de infraestructura para inteligencia artificial y servicios digitales.
De acuerdo con registros públicos analizados por organizaciones ambientales, autoridades estatales han otorgado al menos 35 permisos relacionados con nuevos centros de datos, aun después de que el gobernador Greg Abbott ordenara una revisión de este tipo de proyectos.
La organización ambientalista Public Citizen ha cuestionado la continuidad de las autorizaciones y solicitado mayor transparencia sobre los efectos acumulativos de estas instalaciones.
El debate se intensificó después de que Abbott anunciara una pausa para evaluar determinados proyectos y sus posibles consecuencias en la disponibilidad de recursos.
Sin embargo, los registros indican que las solicitudes y autorizaciones han continuado mediante distintos procedimientos administrativos.
Uno de los principales señalamientos está relacionado con la elevada demanda de electricidad de los centros de datos, instalaciones que requieren sistemas permanentes de procesamiento, almacenamiento y enfriamiento de equipos.
También preocupa el consumo de agua para refrigeración, especialmente en regiones de Texas donde existen condiciones de sequía y presiones sobre los sistemas de abastecimiento.
La expansión tecnológica plantea un desafío adicional para las autoridades, que deben equilibrar la atracción de inversiones, la generación de empleos y el desarrollo de infraestructura digital con la protección ambiental.
Impacto para Chihuahua y la frontera
El crecimiento de centros de datos en Texas también representa un tema estratégico para Chihuahua, debido a la integración económica, energética y tecnológica entre ambas entidades.
La región fronteriza de Ciudad Juárez y El Paso comparte desafíos relacionados con la disponibilidad de agua, el crecimiento industrial y la demanda de electricidad.
Aunque las autorizaciones corresponden a proyectos ubicados en territorio estadounidense, la expansión de esta industria refuerza la necesidad de una planeación regional que considere la sostenibilidad energética y el uso responsable de los recursos hídricos.
El avance de la inteligencia artificial incrementará la necesidad de infraestructura digital, pero también exigirá nuevas políticas de eficiencia energética, reutilización de agua y tecnologías de enfriamiento de menor impacto ambiental.
El desafío para Texas y las regiones industriales vinculadas a su economía será garantizar que la transformación digital avance sin comprometer recursos esenciales para la población.




