Rinden homenaje póstumo a Javier González Mocken
CIUDAD JUÁREZ, Chih., 21 de octubre de 2026.— El programa federal Vivienda para el Bienestar enfrenta importantes obstáculos en Ciudad Juárez, donde más de 33 mil viviendas proyectadas permanecen sin condiciones suficientes para avanzar, principalmente por la falta de infraestructura de agua potable, drenaje y recursos para urbanización.
Aunque el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) contempla la construcción de 34 mil 524 viviendas hacia 2030, hasta el momento únicamente se han autorizado 728 unidades del complejo Indomables, cifra que representa apenas el 2.1 por ciento de la meta establecida.
El proyecto habitacional considera desarrollos entre 2025 y 2030; sin embargo, la falta de servicios básicos y de inversiones complementarias mantiene detenida una parte considerable de las obras previstas.
De acuerdo con información relacionada con la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS), uno de los principales problemas es la insuficiencia de infraestructura hidráulica para garantizar el suministro de agua potable y el funcionamiento de los sistemas de drenaje en los nuevos fraccionamientos.
A esta situación se suma la falta de recursos presupuestales para construir redes, colectores y otras obras indispensables que permitan incorporar los desarrollos a la infraestructura urbana existente.
El problema adquiere especial relevancia debido a la demanda de vivienda económica en Ciudad Juárez, donde miles de familias trabajadoras requieren alternativas habitacionales accesibles y con servicios públicos adecuados.
La situación plantea la necesidad de fortalecer la coordinación entre el Gobierno Federal, el Gobierno del Estado, el Ayuntamiento, el Infonavit y los organismos operadores de agua para establecer mecanismos de financiamiento que permitan destrabar los proyectos.
Especialistas en desarrollo urbano han señalado de manera general que la construcción de vivienda debe acompañarse de planeación territorial, disponibilidad de agua, movilidad, transporte público y equipamiento comunitario, a fin de evitar nuevos asentamientos con deficiencias estructurales.
El desafío no consiste únicamente en alcanzar las metas de construcción, sino en garantizar que las viviendas cuenten con condiciones adecuadas de habitabilidad y acceso efectivo a los servicios básicos.
Mientras no se resuelvan las necesidades de infraestructura y financiamiento, el programa Vivienda para el Bienestar continuará enfrentando dificultades para cumplir sus objetivos en la principal ciudad fronteriza de Chihuahua.




