Dan luz verde a primera etapa de Poniente 5
CHIHUAHUA, Chih., 8 de octubre de 2026.– El estado de Chihuahua registra un rezago estimado de 10 mil millones de pesos en el pago del impuesto predial, correspondiente a aproximadamente 500 mil propiedades que presentan incumplimientos en esta obligación fiscal.
La situación representa un importante desafío para las finanzas municipales, debido a que estos recursos podrían destinarse al fortalecimiento de servicios públicos, infraestructura urbana, pavimentación, alumbrado y otras necesidades de la población.
Enrique Suárez, director estatal de Catastro, de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, informó que el Gobierno del Estado realiza un acompañamiento histórico a los municipios para mejorar la actualización y gestión catastral, así como fortalecer los mecanismos de recaudación.
El funcionario explicó que una de las acciones prioritarias consiste en identificar las causas que han generado la acumulación de adeudos, además de establecer estrategias que permitan recuperar parte de los recursos pendientes.
Asimismo, destacó que Chihuahua se encuentra entre las entidades con mejores condiciones de información catastral del país, aunque todavía enfrenta áreas de oportunidad para actualizar sus registros y mejorar la eficiencia administrativa.
De acuerdo con la información presentada, Chihuahua ocupa el quinto lugar nacional en el cumplimiento de las obligaciones relacionadas con los sistemas catastrales.
Entre las acciones de modernización se encuentra la homologación de información entre dependencias estatales y municipales, con el propósito de contar con registros más precisos sobre la propiedad inmobiliaria.
El rezago acumulado también pone de manifiesto la necesidad de impulsar mecanismos de regularización accesibles para los contribuyentes, especialmente aquellos que enfrentan dificultades económicas para cubrir sus obligaciones.
La recuperación de estos ingresos podría representar una oportunidad para fortalecer la autonomía financiera de los ayuntamientos y reducir su dependencia de las participaciones federales y estatales.
El reto para las autoridades municipales será transformar la modernización catastral en una mayor eficiencia recaudatoria, sin perder de vista las condiciones económicas de las familias chihuahuenses.




