Luis Miguel reaparece tras meses de especulaciones sobre su salud
PUEBLA, Pue., 13 de julio de 2026.- Un automóvil permanece estacionado durante unos minutos. Al regresar, su propietario encuentra el vehículo sin espejos, faros, computadora, defensa o llantas.
La escena se repite en distintos puntos de la zona metropolitana de Puebla y, detrás de cada caso, existe una cadena de comercialización que permite colocar las piezas robadas en cuestión de horas. El robo de autopartes se mantiene como uno de los delitos patrimoniales que más afecta a propietarios de vehículos particulares.
Su rentabilidad radica en la rapidez con la que las piezas pueden venderse en mercados físicos, talleres mecánicos, deshuesaderos clandestinos y, en los últimos años, mediante redes sociales y plataformas digitales.
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