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CHIHUAHUA, Chih., 7 de junio de 2026.- El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó un segundo caso de gusano barrenador del Nuevo Mundo en Texas, apenas unos días después de que se detectara la primera infección registrada en ese estado en seis décadas.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, el nuevo caso fue localizado en un ternero de un mes de edad en el condado de Zavala, a aproximadamente nueve kilómetros del sitio donde se confirmó el primer animal infectado.
La detección ha encendido las alertas sanitarias en la industria ganadera de Estados Unidos, ya que el gusano barrenador había sido erradicado del país desde 1966, con excepción de un brote controlado en Florida durante 2017.
El parásito corresponde a las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, las cuales se alimentan de tejido vivo y pueden afectar al ganado, fauna silvestre, mascotas e incluso seres humanos. Las infestaciones pueden provocar lesiones graves y, en casos severos, la muerte de los animales afectados.
Tras la confirmación del primer caso, las autoridades establecieron una zona de cuarentena de 20 kilómetros alrededor del área afectada y reforzaron los controles para el traslado de animales. Además, continúan con la liberación masiva de moscas estériles, estrategia utilizada históricamente para erradicar la plaga en Norteamérica.
La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, ha señalado que, pese a la aparición de estos casos, no existen indicios de una infestación generalizada y aseguró que el suministro de alimentos no está en riesgo. Sin embargo, las autoridades mantienen una vigilancia permanente debido al avance que el gusano barrenador ha registrado desde Centroamérica y México hacia el norte del continente.
Especialistas advierten que la reaparición del parásito ocurre en un momento delicado para el sector ganadero estadounidense, que enfrenta uno de los niveles más bajos de inventario bovino en décadas. Se estima que el combate a la plaga podría representar costos cercanos a los mil 800 millones de dólares únicamente en Texas.
La confirmación del segundo caso se produce mientras México y Estados Unidos intensifican acciones conjuntas para contener la propagación del gusano barrenador, incluyendo la construcción de nuevas instalaciones para la producción de moscas estériles y el fortalecimiento de los sistemas de vigilancia epidemiológica en la región fronteriza.