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CIUDAD DE MÉXICO, 12 de octubre de 2026. — La detección de pistas clandestinas utilizadas presuntamente para operaciones vinculadas al narcotráfico registró una disminución cercana al 94 por ciento en México, de acuerdo con cifras de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa).
Los registros oficiales señalan que entre 2012 y 2018 las autoridades localizaron 580 pistas clandestinas en diferentes regiones del país, mientras que entre 2019 y 2025 fueron identificadas solamente 37.
La diferencia representa una reducción de 543 instalaciones detectadas entre ambos periodos, lo que ha generado interrogantes sobre los cambios en las operaciones del crimen organizado y las estrategias de vigilancia del territorio nacional.
Especialistas en seguridad advierten que una menor cantidad de pistas localizadas no necesariamente significa que las organizaciones criminales hayan reducido sus actividades, pues también podrían estar modificando sus métodos de transporte y distribución de sustancias ilícitas.
Cambian las estrategias del narcotráfico
Entre las posibles explicaciones de esta disminución se encuentran las transformaciones en las rutas utilizadas por los grupos delictivos, el empleo de nuevas tecnologías y la diversificación de los mecanismos para trasladar mercancías ilegales.
El uso de aeronaves no tripuladas, rutas terrestres y otros medios de transporte representa un desafío adicional para las instituciones encargadas de combatir el tráfico de drogas.
Los especialistas consideran que las cifras deben analizarse junto con otros indicadores de seguridad, como los aseguramientos de aeronaves, decomisos de drogas, identificación de rutas criminales y operaciones de vigilancia.
También resulta importante distinguir entre una reducción real de la infraestructura clandestina y una disminución en la cantidad de instalaciones detectadas por las autoridades.
Seguridad aérea, un desafío para las autoridades
Las pistas clandestinas han sido utilizadas históricamente por organizaciones criminales para facilitar operaciones aéreas fuera de los controles establecidos por las autoridades.
Su ubicación en regiones apartadas, zonas serranas y territorios de difícil acceso representa un desafío para las labores de supervisión y vigilancia.
En estados del norte del país, como Chihuahua, la extensión territorial y las características geográficas hacen especialmente relevante el fortalecimiento de las capacidades de vigilancia aérea y terrestre.
Sin embargo, las cifras nacionales presentadas no permiten determinar por sí mismas cuántas de estas instalaciones fueron localizadas específicamente en territorio chihuahuense.
Piden analizar cifras con mayor profundidad
Especialistas señalan que el comportamiento de este indicador requiere una evaluación integral que permita establecer si la disminución responde a mejores resultados de las estrategias de seguridad, cambios operativos de las organizaciones criminales o modificaciones en los mecanismos de detección.
La reducción de pistas clandestinas constituye un dato relevante para el análisis de la seguridad nacional, pero no debe interpretarse de manera aislada como una disminución equivalente de las actividades del narcotráfico.
El desafío para las autoridades federales consiste en mantener la vigilancia territorial, fortalecer las capacidades de inteligencia y adaptar las estrategias de seguridad frente a las nuevas modalidades de operación de la delincuencia organizada.




