Sheinbaum firma decreto para retirar contenidos violentos de redes sociales y proteger a menores
CHIHUAHUA, Chih., 14 de octubre de 2026.— La Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) solicitó al Gobierno federal detener temporalmente las importaciones de carne de res, ante el excedente de producción nacional provocado por las restricciones sanitarias que mantienen suspendida la exportación de ganado mexicano hacia Estados Unidos.
La organización advirtió que el cierre de la frontera estadounidense al ganado en pie ha generado una acumulación importante de animales en territorio nacional, situación que afecta directamente a los productores, particularmente en estados ganaderos como Chihuahua.
De acuerdo con el organismo, durante 2026 podrían permanecer en México alrededor de un millón 200 mil cabezas de ganado que originalmente estaban destinadas al mercado estadounidense.
Esta situación ha incrementado la disponibilidad de carne en el país y generado presiones sobre los precios que reciben los ganaderos.
Importaciones aumentan presión sobre productores
La CNOG señaló que, mientras los productores mexicanos enfrentan dificultades para comercializar sus animales, las importaciones de carne procedentes de otros países continúan aumentando.
Según las cifras difundidas por la organización, entre enero y agosto de 2026 las importaciones de carne de res crecieron 23.4 por ciento, mientras que las exportaciones disminuyeron 10.9 por ciento.
En el mismo periodo, las importaciones procedentes de Brasil registraron un incremento de 57.1 por ciento, lo que refleja una mayor participación de proveedores extranjeros en el mercado nacional.
La organización ganadera considera necesario revisar las condiciones comerciales para evitar que el excedente de producción nacional provoque mayores afectaciones económicas.
Chihuahua, entre los estados más afectados
Chihuahua es una de las principales entidades productoras y exportadoras de ganado bovino del país, por lo que las restricciones sanitarias impuestas por Estados Unidos han tenido consecuencias importantes para su actividad ganadera.
El cierre de la frontera, relacionado con las medidas de prevención contra el gusano barrenador, ha limitado las operaciones comerciales de miles de productores.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, Álvaro Bustillos Fuentes, ha señalado la importancia de recuperar las exportaciones y mantener las condiciones sanitarias necesarias para proteger al hato ganadero.
La situación también ha obligado a buscar alternativas para comercializar animales que anteriormente eran enviados al mercado estadounidense.
Piden medidas extraordinarias al Gobierno federal
La CNOG planteó a la Secretaría de Economía la necesidad de adoptar medidas temporales que permitan equilibrar la oferta nacional de carne y proteger la actividad productiva.
Entre sus propuestas destaca suspender las importaciones de carne de res durante 2027, mientras se normalizan las exportaciones de ganado y se recupera la estabilidad del mercado.
Asimismo, solicitó revisar los mecanismos de importación y fortalecer los controles sanitarios y de trazabilidad.
La organización considera que estas medidas deben acompañarse de una estrategia coordinada con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural para evitar mayores pérdidas económicas.
Recuperación de exportaciones, prioridad
El sector ganadero mantiene como una de sus principales prioridades la reapertura de la frontera estadounidense al ganado mexicano.
Además del impacto directo sobre los productores, las restricciones afectan actividades relacionadas con el transporte, la alimentación animal, los servicios veterinarios y la comercialización.
Para Chihuahua, donde la ganadería constituye una actividad económica tradicional y estratégica, la recuperación del comercio internacional representa una necesidad para preservar empleos y garantizar la estabilidad de las comunidades rurales.
La CNOG insistió en que proteger la producción nacional y recuperar las exportaciones debe convertirse en una prioridad económica, ante el riesgo de que la sobreoferta y las importaciones continúen afectando los ingresos de los ganaderos mexicanos.




