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Pese a la sequía que afecta al norte del país, el Gobierno mexicano cumplió con el volumen mínimo del primer año del ciclo 37; Chihuahua se mantiene como una de las entidades estratégicas en la administración del recurso hídrico.
CHIHUAHUA, Chih., 25 de octubre de 2026.–
México entregó a Estados Unidos aproximadamente 431.7 millones de metros cúbicos de agua durante el primer año del ciclo 37 del Tratado Internacional de Aguas de 1944, con lo que cumplió el compromiso mínimo establecido entre ambos gobiernos, aunque permanece pendiente la atención del déficit acumulado en periodos anteriores.
La secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins, confirmó que México suministró al menos 350 mil acres-pie de agua y reconoció la coordinación bilateral con la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Sin embargo, la funcionaria advirtió que el cumplimiento de esta primera etapa no significa que las obligaciones hayan concluido, pues todavía existen compromisos pendientes relacionados con el abastecimiento para agricultores y ganaderos del sur de Texas.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores informó que las entregas se realizaron bajo condiciones de sequía extrema en la cuenca del río Bravo, mediante mecanismos de coordinación que, aseguró, permitieron proteger el consumo humano y las actividades productivas de las comunidades mexicanas.
Chihuahua, punto estratégico en el cumplimiento del tratado
La aplicación del acuerdo internacional mantiene especial relevancia para Chihuahua, debido a su participación en la cuenca del río Bravo y a la importancia de los recursos hídricos para los distritos agrícolas de la entidad.
Los distritos de riego 005 y 009 forman parte de las regiones contempladas en las acciones de modernización y aprovechamiento eficiente del agua, encaminadas a fortalecer la disponibilidad del recurso y atender los compromisos internacionales.
La presión sobre las fuentes de abastecimiento ha generado preocupación entre productores agrícolas, particularmente ante los periodos prolongados de sequía y la necesidad de garantizar agua suficiente para las actividades económicas regionales.
Continúan las obligaciones hasta octubre de 2030
El Tratado de Aguas de 1944 establece mecanismos de distribución entre México y Estados Unidos, incluyendo entregas del río Bravo que se contabilizan mediante ciclos de cinco años.
El ciclo 37 inició en octubre de 2025 y concluirá en octubre de 2030, periodo durante el cual ambos países deberán mantener la coordinación técnica para administrar los volúmenes comprometidos.
En febrero de 2026, los gobiernos acordaron un plan de administración del agua orientado a mejorar la previsibilidad de las entregas y atender los efectos de la sequía.
Para México, el principal desafío será mantener el cumplimiento internacional sin comprometer el abastecimiento de las ciudades fronterizas, las comunidades rurales y los productores agrícolas.
Aunque la entrega de más de 431 millones de metros cúbicos representa el cumplimiento de la meta del primer año, no significa que la totalidad de la deuda hídrica con Estados Unidos haya quedado saldada.
La disponibilidad de agua en Chihuahua y el resto de la frontera norte continuará siendo uno de los asuntos centrales de la relación bilateral durante los próximos años.




