En México, niñas pierden su infancia por matrimonios tempranos
CHIHUAHUA, Chih., 13 de octubre de 2026.- En México, seis de cada diez investigaciones penales comenzaron durante 2025 sin una persona sospechosa identificada, situación que refleja uno de los principales desafíos del sistema de procuración de justicia: esclarecer los delitos y determinar quiénes son sus responsables.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante el año pasado se iniciaron más de 3 millones 477 mil carpetas de investigación en las fiscalías estatales y la Fiscalía General de la República.
De ese universo, aproximadamente 2 millones 112 mil expedientes comenzaron sin una persona imputada identificada, mientras que alrededor de un millón 255 mil contaban con algún probable responsable desde el inicio del procedimiento.
Las estadísticas muestran que una parte considerable de las investigaciones requiere trabajos adicionales de identificación, recopilación de pruebas y seguimiento ministerial para establecer responsabilidades.
Millones de investigaciones pendientes de esclarecer
El panorama también revela la dimensión del trabajo acumulado en las instituciones encargadas de investigar los delitos.
Durante 2025, las fiscalías registraron millones de carpetas en distintas etapas procesales, incluyendo investigaciones relacionadas con robos, violencia, homicidios, delitos patrimoniales y otros hechos denunciados por la ciudadanía.
La ausencia inicial de una persona sospechosa no significa necesariamente que el delito quedará impune, pero sí representa una dificultad adicional para las autoridades ministeriales.
Especialistas en procuración de justicia han señalado que la capacidad de investigación depende de factores como la disponibilidad de personal, servicios periciales, tecnología, coordinación policial y recursos institucionales.
Chihuahua frente al desafío de fortalecer la justicia
Aunque las cifras corresponden al panorama nacional, también plantean la importancia de fortalecer las capacidades de investigación de las fiscalías estatales, incluida la de Chihuahua.
La identificación oportuna de posibles responsables, el procesamiento adecuado de las escenas del delito y la integración de pruebas son elementos fundamentales para avanzar en el esclarecimiento de los hechos.
Otro aspecto relevante es la atención a las víctimas, quienes requieren información sobre el desarrollo de las investigaciones y garantías de acceso a la justicia.
Los datos nacionales ponen sobre la mesa la necesidad de mejorar los mecanismos de investigación, fortalecer los servicios periciales y reducir los tiempos de resolución de las carpetas.
El desafío no consiste únicamente en recibir denuncias y abrir expedientes, sino en transformar las investigaciones en resultados que permitan esclarecer los delitos, proteger a las víctimas y combatir la impunidad.




