
Mira lo que hacen
CHIHUAHAUA, Chih., 4 de abril de 2025.- En Parral, abrir la llave del agua se ha convertido en un acto de fe. La crisis en la comunidad de San Andrés no es un accidente ni una casualidad: es la consecuencia directa de años de negligencia y desinterés de las autoridades encargadas del suministro de agua. Mientras decenas de familias enfermaban por consumir agua contaminada, la Junta Central de Agua y Saneamiento se dedicaba a poner excusas en lugar de soluciones.
Nos dijeron que el problema era un tinaco contaminado. Como si eso fuera justificación para que el agua que beben niños, adultos mayores y familias enteras estuviera envenenada. Como si eso los eximiera de su responsabilidad de garantizar agua potable segura. Pero la verdad es simple: el agua de Parral está en crisis, y las autoridades no han hecho su trabajo.
Tuvimos que alzar la voz, denunciar públicamente y exigir soluciones para que, finalmente, la JCAS anunciara la instalación de una planta potabilizadora en San Andrés. Y lo decimos claro: esta reacción no fue un acto de voluntad, sino una respuesta obligada ante la presión social y política.
Pero no nos conformamos. Resolver el problema en una comunidad no significa que la crisis del agua en Parral esté resuelta. Lo que pasó en San Andrés es un reflejo de un problema mucho más grande: la mala gestión del recurso hídrico, la falta de inversión en infraestructura y la negligencia de quienes deberían garantizar la calidad y disponibilidad del agua para todos.
Es inaceptable que las familias de Parral vivan con miedo de enfermarse por tomar agua. Es inaceptable que haya colonias enteras que sufren cortes constantes, agua de mala calidad o que simplemente no tienen acceso suficiente. Y es aún más inaceptable que solo cuando la crisis explota y se hace pública, las autoridades se vean obligadas a reaccionar.
No queremos remedios temporales. Queremos un plan real para garantizar el acceso a agua limpia y suficiente en toda la ciudad. Queremos monitoreos constantes, inversión en infraestructura y transparencia en la gestión del agua. Queremos que cada familia pueda abrir la llave sin miedo a enfermarse.
El tiempo de la negligencia ha terminado. Ya no hay margen para errores ni excusas. Queremos soluciones reales, queremos agua limpia, y no nos vamos a detener hasta conseguirla.