Mira lo que hacen
*El poder Totalitario de CSP
*Mucha sed de venganza
La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas.
Albert Camus
El eje fundamental para alcanzar el propósito ha sido la concentración de la capacidad para decidir, hacer, señalar el ritmo y marcar la profundidad; por eso resulta paradójica la pervivencia del pasado inmediato, con los riesgos y las turbulencias que ello implica. Los tres poderes de la Unión en un alineamiento con quien define los intereses del Estado, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos alineadas, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía apegado a su función técnica, el Instituto Nacional Electoral en espera de la reforma que le hace falta al poder para capturarlo por completo, y reintegradas al poder ejecutivo las funciones de transparencia e información pública, competencia económica y telecomunicaciones. Hacia lo local la pauta reina sobre gobiernos correligionarios y ejerce presiones para los demás.
Se crea un entorno “institucional” que ha obligado al realismo pragmático de los ámbitos privados cuyas actividades requieren del trato y la convivencia relevante con el poder público.
Los grupos empresariales más importantes del país se congregan alrededor de las convocatorias gubernamentales sin ánimo crítico o de exigencia, contentos de afirmarse propositivos bajo el capelo del discurso de los intereses superiores de la Nación y deseosos de que los dineros presupuestales factibles permanezcan a su alcance.
Quizás piensen qué si hay entendimiento con el poder, la reforma judicial no les incomoda.
Para algunas personas será terreno conocido y para otras de referencia de generaciones anteriores, pero ya se vivió.
¿No habrá quien recuerde los arrebatos presidenciales de Luis Echeverría Álvarez o el paroxismo de José López Portillo en los estertores de su mandato?
La falla mayor en el diseño asumido y en ejecución es el incumplimiento del compromiso de actuar con honestidad y combatir la corrupción.
Una de las lecturas del cambio en la FGR es la necesidad de tomar el control de los asuntos relacionados con las denuncias de corrupción más conocidas para que sus resultados no trasciendan a más personas y limitar las responsabilidades a los niveles de quienes ya han sido imputadas.
Alguien cambió de parecer y consideró que limitar las actuaciones resultaría menos dañino que ir al fondo de las investigaciones de la complicidad más amplia entre Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco, y sus jefes, así como en las indagatorias de la red de exportación e importación ilegal de combustibles que implicó a funcionarios de la Secretaría de Marina, la Agencia Nacional de Aduanas de México y agencias aduanales, pero cuya extensión y dimensión permite presumir nexos en ámbitos donde la impunidad se dio por cierta, como parece ocurrir.
Y la cuestión que ronda en la percepción limitadamente positiva sobre las acciones contra la delincuencia organizada más peligrosa: los datos sobre los nexos de titulares de cargos públicos, incluso de elección popular, como el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con quienes dirigen esos grupos.
La pregunta de los 64 mil… ¿Se actuará? Todo indica que ¡NO!, aún cuando en la Casa Blanca esperarían otra cosa.
En unos días dejaremos atrás el primer cuarto del siglo XXI y los retos siguen siendo parecidos a los del gobierno del cambio del 2000 con Vicente Fox, el buen momento y los excedentes del petróleo los echaron por la borda. Con Felipe Calderón se inició la guerra contra el narcotráfico y dejó más de 120 mil muertos muertos, juntando los cuatro sexenios y lo que va de Claudia Sheinbaum nos da la tétrica cifra de más de 500 mil muertos, ninguno se salva, y aunque presentan números alegres la ciudadanía tiene miedo.
De los retos que vendrá, sin duda, la renegociación del TMEC con Donald Trump, para eso debe haber cohesión en el gabinete de Sheinbaum, eso incluye a Marcelo Ebrard y a Juan Ramón de la Fuente, luego todos a empujar, la clase política a pesar de las divisiones partidistas, pero el ejemplo deberá salir de Palacio Nacional con ese llamado de unidad, que no hace la científica, ni el Pejelagarto, y han pasado ya siete años y la diversión continúa.
Hay que decir que todos lo hemos permitido eso de la división social, se ha notado con aquello de las marchas para mostrar el músculo, si los opositores o los oficialistas en la Ciudad de Clara Brugada con sus gorilas represores. Aquí será motivo de fiestas, en la capital que atraviesa una crisis y con una jefa de gobierno que enfrentará protestas previo y durante el Mundial de Futbol, al que los altos jerarcas de la 4T no irán a la inauguración para no recibir rechiflas del respetable por sus malos gobiernos.
Ahí vamos en un México costado por un gobierno todo poderoso, dónde no hay excusas porque son dueños de los tres poderes, dueños de la transparencia y desde ahí vendrán nuevas reformas. Mientras la oposición partidista no le quedará de otra más que asumir su pequeñes y desde ahí reconstruirse o seguir en lo mediático buscando no desaparecer. También veremos a algunos correr a las filas de los morenos, a estas alturas de la disolución de fronteras qué más da.
Iniciaremos un año nuevo arrastrando escándalos como los de la barredora, los excesos de los López, sin cerrar el caso Segalmex, el huachicol fiscal, el desabasto de medicamentos, la crisis de inseguridad y la sospecha de las malas compañías de varios gobernadores y las expresiones pertinentes, no excusas.
Así que el año 2026 será de retos, y si enmontáramos un punto medio, como en las democracias maduras y nos alejamos de rozar los regímenes autoritarios y dictatoriales. Si viniera un llamado desde Palacio Nacional, suena utópico, quizá contagiado de la época, ¿Pero apoco no? Otra cosa sería.
El saga y duelo de la mitomanía, JCJ, sigue con mano negra, ahora acompañado ni más, ni más, ni menos que del vicefiscal general de la República, “Lic” Ulises Lara, (¿habrá algo más que amistad entre ellos?).
Así en palabras simples: ordenan la aprehensión de Cesar Duarte y el traslado al altiplano en 24 horas, si ¡al altiplano!, le inventan un juicio y al darse cuenta que ya había un proceso por el mismo, le inventan otro por 73,000,000.00 sesenta y ocho millones de pesos, obviamente relacionado al mismo proceso, ¿que ya no saben de donde por cierto, se hizo bolas la juez y para evitarse problemas futuros con la PGR, dictó iniciación del proceso, así de simple…
Por cierto, ¿porque no se quita esa investidura de fuero JCJ?, ¿para tener licencia y seguir jodiendo a los Chihuahuenses?, ¿para encubrir su sed de venganza?




