La preparación técnica frente a la IA: formar para dirigirla, no para depender de ella
El 01 de septiembre de 2025 quedará marcado en la historia de todos los mexicanos, pues por primera vez una mujer Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos rindió su primer Informe de Gobierno en México. La Doctora Claudia Sheinbaum Pardo no dejó pasar el simbolismo diciendo “no llegue sola, llegue con todas las mujeres mexicanas”.
Este mensaje sin duda, refleja un avance significativo en la participación política de las mujeres. Sin embargo, más allá de la emoción histórica, el país exige resultados.
Uno de los principales pilares del informe fue el gasto social, que alcanzó una cifra de 850 mil millones de pesos que fueron destinados a programas sociales como pensiones a adultos mayores, becas y apoyos a personas con discapacidad. Sin duda alguna, un país con más programas sociales, pero con menos crecimiento económico.
Y aunque el impacto es tangible, pues más de 32 millones de familias mexicanas reciben un beneficio directo del Estado, y esto ha ayudado a reducir la pobreza del 41.9% en 2018 al 29.5% en 2024; el problema es que aunque millones de mexicanos tienen mas dinero en sus bolsillos y su economia ha aumentado, no lo ha hecho al ritmo necesario.
El PIB apenas avanzo 1.2% en el segundo trimestre y se espera que cierre 2025 con un decepcionante 0.6%. Mientras tanto, la inflación se mantiene arriba del 4%, encareciendo la vida diaria. Es decir, hay más apoyos, pero no más oportunidades reales.
Como era de esperarse, la Presidenta defendio con orgullo la reforma al Poder Judicial, asegurando que elegir jueces y magistrados mediante voto popular es “devolverle al pueblo el derecho a decidir sobre quienes imparten justicia”.
Para el oficialismo es un triunfo democratico, pero aqui conviene recordar a Montesquieu, padre de la teoria de la división de poderes, quien si viviera seguramente advertiria que elegir el Poder Judicial en las urnas no fortalece la justicia, sino que la expone al mismo poder político del que debía ser contrapeso.
“La estrategia se basa en coordinación y prevención, no en represión” fueron las palabras de Sheinbaum al presumir una reducción del 25% en homicidios dolosos y del 34% en feminicidios. También destaca que el robo de autos cayó un 31%. Estas cifras son alentadoras y, de ser sostenibles, representan un verdadero cambio de rumbo frente a la violencia crónica.
No obstante, la percepción ciudadana nos dice otra cosa completamente diferente: 7 de cada 10 mexicanos siguen sintiéndose inseguros. En regiones como Chiapas, Sinaloa, Michoacan o Guanajuato, la violencia del crimen organizado sigue dominando. En este sentido, los numeros aun no alcanzan a la realidad cotidiana, pues la gente no mide la seguridad por las gráficas presidenciales, sino por si puede salir de casa sin miedo.
Otro de los puntos destacables del informe fue el abasto de medicamentos, que según Sheinbaum ya supera el 90% en centros de salud públicos. Si esto es cierto, es un avance notable frente al desabasto que marcó al sexenio anterior.
Por otro lado, también se mencionó que para el año 2025 estarán en funcionamiento 31 nuevos hospitales, pero recordemos que en días pasados el mismo Gobierno Federal le negó un nuevo hospital a Chihuahua, pesé a que el Gobierno Municipal de Chihuahua puso a disposición un terreno para la construcción del mismo.
La medicina puede estar en el anaquel, pero si no hay doctores suficientes para atender, la promesa de salud universal queda a medias.
También hizo énfasis en que el país vive un “momento estelar” con el menor nivel de aranceles impuestos por Estados Unidos y a pesar de las tensiones comerciales, existe y se mantiene una relación de “respeto mutuo”.
Por otro lado, el salario mínimo ha tenido aumentos históricos, hasta el día de hoy en $278.80 diarios a nivel nacional. De igual manera, se reporta la creación de 1.2 millones de empleos formales en 2025. Pero la otra cara es que más de la mitad de los trabajadores siguen en la informalidad.
Al mismo tiempo, los programas sociales se anuncian como derechos constitucionales, y lo son, pero la manera en que se gestionan sigue siendo vulnerable al clientelismo político. Si no hay vigilancia, lo que hoy es justicia social puede convertirse mañana en control electoral.
Sheinbaum cerró su informe con un mensaje de optimismo: “Vamos muy bien.” La frase busca transmitir estabilidad y confianza, y como no, si la presidenta mostró fortalezas: justicia social, mejora en salarios, avance en salud y reducción de algunos delitos. Pero también quedó claro lo que falta: crecimiento, empleo formal, educación de calidad, seguridad efectiva y, sobre todo, transparencia.
La tarea de la oposición no es negar lo bueno, sino revelar lo que no se dice, señalar lo incómodo, exigir lo que falta y construir propuestas que le hablen a la gente que no vive en las cifras del informe, sino en la dureza de la realidad diaria.
México no necesita una oposición que solo critique. Necesita una oposición que inspire, corrija y proponga, recordando siempre que el verdadero poder está en la ciudadanía.