Nombramientos definitivos: Montiel, completa designaciones en 10 entidades
CHIHUAHUA, Chih., 27 de febrero de 2026.- La crisis de agua potable que enfrenta Parral ha escalado del diagnóstico técnico al terreno de las responsabilidades políticas, con llamados abiertos a que los funcionarios encargados del sistema hídrico dejen sus cargos si no están dando resultados.
Desde el Congreso del Estado, la diputada Alma Portillo ha sostenido que las fallas recurrentes en el abasto, el tandeo y la baja presión no pueden normalizarse, y que quienes no cumplan con su función deben ser relevados para garantizar el derecho de la población al acceso al agua potable.
La postura fue respaldada públicamente por la gobernadora Maru Campos, quien reconoció la urgencia de revisar el funcionamiento del sistema y realizar ajustes de fondo. La mandataria señaló que los servidores públicos que no estén cumpliendo con su responsabilidad no deben permanecer en sus cargos.
Para la legisladora, la falta de avances visibles en proyectos anunciados para mejorar el abastecimiento evidencia una crisis de gestión, por lo que ha impulsado una iniciativa para establecer sanciones a funcionarios responsables del manejo de recursos e infraestructura hídrica que, por omisión o negligencia, afecten el suministro.
En ese contexto, también se ha señalado a la Junta Central de Agua y Saneamiento como una instancia que debe asumir compromisos claros ante una problemática que incluye fugas constantes, afectaciones por obras mal ejecutadas y un servicio irregular que mantiene inconformidad social.
El debate ha puesto sobre la mesa que, más allá de los diagnósticos, la continuidad de funcionarios sin resultados se ha convertido en uno de los principales puntos de presión en medio de la crisis hídrica que vive la ciudad.