Investiga ASF posible uso indebido de recursos en INE23 de octubre de 2026
Los seis grupos parlamentarios recibieron recursos públicos durante los primeros ocho meses de 2026, pero no entregaron información detallada sobre proveedores, beneficiarios y comprobantes de gastos.
CIUDAD DE MÉXICO, 24 de octubre de 2026. —
Los seis grupos parlamentarios de la Cámara de Diputados recibieron mil 290 millones de pesos en subvenciones durante los primeros ocho meses de 2026, sin que exista información pública suficiente para identificar con precisión el destino de esos recursos.
La distribución del presupuesto entre las bancadas ha generado cuestionamientos por la falta de transparencia en el manejo del dinero público, particularmente respecto a los pagos realizados, proveedores contratados y beneficiarios de los recursos.
La Dirección General de Presupuesto, Contabilidad y Finanzas de San Lázaro respondió a una solicitud de información proporcionando únicamente los montos asignados a cada grupo parlamentario, sin entregar una relación detallada de gastos ni los comprobantes correspondientes.
Entre la documentación solicitada se encontraban facturas, contratos, órdenes de pago, convenios, informes de actividades y registros de proveedores relacionados con el ejercicio de las subvenciones.
Sin embargo, la información proporcionada no permitió conocer cómo fueron utilizados los recursos por las distintas bancadas.
De acuerdo con los datos presupuestales, la Cámara de Diputados cuenta para 2026 con un presupuesto aproximado de 9 mil millones de pesos, dentro del cual se contemplan las asignaciones destinadas a los grupos parlamentarios.
Los mil 290 millones de pesos distribuidos entre enero y agosto equivalen a un promedio aproximado de 161 millones de pesos mensuales para el conjunto de las seis bancadas.
El monto también representa alrededor de 2.58 millones de pesos por cada uno de los 500 diputados federales durante el periodo señalado, aunque los recursos se entregan a los grupos parlamentarios y no necesariamente de manera individual a los legisladores.
Entre los conceptos que pueden financiarse mediante estas subvenciones se encuentran actividades legislativas, asesorías, estudios, reuniones, servicios administrativos y otros gastos relacionados con el funcionamiento de las bancadas.
No obstante, la ausencia de información desglosada impide establecer qué proporción del presupuesto se destinó a cada actividad y quiénes recibieron los pagos.
La situación involucra a los grupos parlamentarios de Morena, PAN, Partido Verde, Partido del Trabajo, PRI y Movimiento Ciudadano, que reciben recursos para el desarrollo de sus funciones legislativas.
La falta de información detallada también dificulta conocer si los recursos fueron utilizados conforme a los criterios de eficiencia, austeridad y rendición de cuentas establecidos para el ejercicio del presupuesto público.
La opacidad en las subvenciones parlamentarias adquiere relevancia ante las exigencias de transparencia y fiscalización del gasto federal, particularmente cuando se trata de recursos administrados por representantes populares.
Hasta el momento, la falta de documentación pública no constituye por sí misma una prueba de desvío de recursos, pero limita la posibilidad de verificar su aplicación y evaluar los mecanismos de control presupuestal.
El manejo de estas asignaciones vuelve a colocar en discusión la necesidad de establecer procedimientos más estrictos de comprobación, publicación de contratos y rendición de cuentas dentro de la Cámara de Diputados.




