Marco Bonilla llama a defender a Chihuahua con trabajo, carácter y resultados
La gobernadora reafirma los principios humanistas de su gobierno y sostiene que el compromiso con la legalidad debe prevalecer ante cualquier circunstancia política.
En medio de las diferencias políticas que han surgido al interior del Partido Acción Nacional (PAN) tras la detención del exfiscal César Jáuregui Moreno, la gobernadora María Eugenia Campos Galván envió un mensaje de unidad, confianza y responsabilidad institucional a la militancia panista de Chihuahua.
La mandataria estatal sostuvo que los gobiernos surgidos de Acción Nacional deben mantenerse fieles a los principios que les dieron origen, particularmente el respeto a la ley, el compromiso con la ciudadanía y la responsabilidad de ejercer el poder público con sentido humanista.
“Nada por encima de lo que nosotros juramos cumplir”, expresó la gobernadora al referirse a las obligaciones que asumen quienes llegan a ocupar una responsabilidad de gobierno.
Sus declaraciones ocurren en un escenario de tensión política derivado de las investigaciones relacionadas con el exfiscal, cuya situación jurídica ha provocado cuestionamientos y posicionamientos entre distintos actores políticos de la entidad.
Lejos de profundizar en las diferencias internas, Campos Galván buscó transmitir un mensaje de confianza a los integrantes de su partido, al señalar que los principios institucionales deben mantenerse por encima de las circunstancias personales o partidistas.
La gobernadora destacó que el PAN tiene como uno de sus postulados fundamentales el ejercicio de gobiernos humanistas, orientados al bien común y al cumplimiento de las disposiciones legales.
En ese sentido, hizo un llamado a conservar la esperanza y la convicción en el trabajo que desarrollan las administraciones emanadas de Acción Nacional.
El posicionamiento adquiere relevancia ante el proceso de reorganización política que enfrenta el panismo chihuahuense rumbo a las elecciones de 2027, cuando estarán en juego la gubernatura, las presidencias municipales y la integración del Congreso del Estado.
El mensaje también establece una línea de responsabilidad para los servidores públicos: los compromisos adquiridos al asumir un cargo deben prevalecer sobre las lealtades personales y las disputas políticas.
En el contexto del caso Jáuregui, la postura de la mandataria coloca nuevamente en el debate la importancia de respetar los procedimientos judiciales, mantener la separación de responsabilidades y evitar que los asuntos legales se conviertan en factores de confrontación institucional.
Para el gobierno estatal, el desafío será sostener la estabilidad política y administrativa sin apartarse de los principios de legalidad que la propia gobernadora ha señalado como fundamentales.
Maru Campos insistió en que el panismo debe mantener la confianza en sus valores y en la vocación de servicio de sus gobiernos, bajo una premisa central: ninguna circunstancia política puede colocarse por encima de la ley ni de los compromisos asumidos ante los ciudadanos.




