Busca Bonilla sumar partidos y ciudadanía rumbo a 2027
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Maru y el Consejo: conducir la sucesión sin perder cohesión
El Consejo Estatal del PAN celebrado este sábado 7 de noviembre abrió una etapa de decisiones que pondrá a prueba la capacidad del partido para organizar su sucesión y conservar competitividad.
Con 121 votos a favor, autorizó explorar alianzas electorales. También aprobó la plataforma política y la encuesta como método para seleccionar la candidatura a la gubernatura. En las rutas municipales existen alcances diferentes y validaciones pendientes.
La importancia política de la sesión está en que comienza a trasladar la discusión de las aspiraciones personales hacia procedimientos y responsabilidades institucionales.
En ese tránsito, el liderazgo de Maru Campos tiene un papel relevante.
La gobernadora reúne experiencia electoral, conocimiento de los grupos y una responsabilidad de gobierno que debe mantenerse durante la competencia partidista. Su capacidad de interlocución puede ayudar a que las diferencias encuentren una salida antes de convertirse en separaciones.
Los acercamientos recientes con expresiones que han mantenido desacuerdos muestran disposición para escuchar. Esa apertura fortalece su conducción si permite establecer compromisos y preservar el trabajo colectivo.
Maru necesita que su administración continúe cumpliendo mientras el partido define candidaturas. El PAN, por su parte, debe construir una propuesta capaz de reconocer resultados y responder a pendientes.
La madurez de la sucesión dependerá de ese equilibrio: un gobierno concentrado en sus obligaciones y un partido que procese sus decisiones sin paralizarse por la competencia interna.
Los acuerdos del PAN: alcances distintos y decisiones pendientes
Los 121 votos favorables respaldan la apertura de negociaciones. Sin conocer el total de votos emitidos, no corresponde presentar un porcentaje ni hablar de unanimidad.
Tampoco existe todavía una coalición específica aprobada con el PRI. El Consejo dio margen para explorar con quién participar y bajo qué condiciones; cualquier acuerdo necesitará cumplir sus etapas partidistas y legales.
La plataforma política aprobada debe servir como referencia para esas conversaciones. Su utilidad será establecer qué compromisos compartirían los participantes y qué diferencias deberán resolver antes de pedir el voto juntos.
Para la gubernatura se aprobó la encuesta como método. Quedan por precisarse las condiciones de participación, cobertura, preguntas y evaluación. El respaldo político hacia una figura y su postulación formal pertenecen a momentos distintos.
En Chihuahua capital, el planteamiento de encuesta o elección interna fue remitido a la instancia competente. Por sí mismo, no determina definitivamente el procedimiento ni modifica automáticamente los acuerdos vigentes.
En Ciudad Juárez, el Consejo aprobó la designación como mecanismo, pendiente del aval nacional y sin definir a una persona.
Daniela Álvarez y Marcelo Torres tendrán que explicar estas diferencias con precisión. La confianza se debilita cuando una propuesta se comunica como resolución o una autorización para negociar se presenta como convenio concluido.
Alfredo Chávez aportó un criterio que puede dar profundidad a la siguiente etapa: incorporar a la ciudadanía. Eso exige abrir la elaboración del proyecto y permitir que las aportaciones influyan antes de cerrar compromisos.
Bonilla y Cruz: competencia cerrada, alianzas y electores por convencer
La encuesta de Massive Caller fechada el 6 de noviembre coloca a Marco Bonilla con 32.5 por ciento y a Cruz Pérez Cuéllar con 31.5 en el careo por la gubernatura.
El punto de diferencia es menor al margen de error general declarado de ±3.4 puntos. La lectura responsable es una competencia abierta, sin ventaja concluyente.
La pregunta partidista presenta otra distribución: Morena-PT-PVEM obtiene 38.4 por ciento; el PAN, 33.2, y el PRI, 9.7.
Ese contraste explica la relevancia de los perfiles. Bonilla aparece en condiciones de competir frente a un bloque cuya marca registra mayor preferencia. Cruz necesita convertir esa fortaleza partidista en respaldo personal y organización conjunta.
También permite dimensionar la negociación con el PRI. La suma aritmética de PAN y PRI sería de 42.9 por ciento, pero no constituye una medición de coalición. Supone que todos sus electores acompañarían el mismo proyecto, algo que la encuesta no acredita.
Tony Meléndez registra 10.7 por ciento en el careo. La cercanía con el porcentaje partidista del PRI muestra una franja relevante, aunque no permite identificar si se trata de las mismas personas.
El 14.2 por ciento todavía no decide entre los perfiles. Ese segmento es mayor que la distancia entre Bonilla y Cruz y ofrece espacio para modificar la competencia.
La tarea será convencer mediante propuestas y confianza, además de movilizar estructuras. Una alianza que excluya liderazgos puede perder parte de lo que pretende sumar; una candidatura que escuche fuera de su base puede ampliar sus posibilidades.
Los números justifican preparación y apertura. No autorizan triunfalismo en ninguno de los proyectos.
El consejo de Bonilla: experiencia para construir una red ciudadana
El Consejo Político Consultivo instalado el viernes 6 de noviembre, encabezado por el exgobernador José Reyes Baeza, ofrece a Marco Bonilla una vía complementaria para ampliar su proyecto.
La relación completa de nombres compartida para esta columna es la siguiente:
Son 18 nombres identificados en la relación recibida. La referencia a una integración superior a 25 personas requiere completar los nombres restantes antes de presentar un padrón exhaustivo.
La importancia del consejo está en las capacidades que puede organizar: conocimiento gubernamental, relaciones regionales, experiencia electoral y comunicación con sectores empresariales, académicos y sociales.
Reyes Baeza puede facilitar interlocución con personas que conservan participación pública aunque se hayan distanciado de sus partidos. Otros integrantes conocen comunidades y grupos que no necesariamente responden a las dirigencias actuales.
Bonilla puede construir ahí una red ciudadana complementaria, abierta a quienes quieren aportar sin asumir una militancia.
Su rendimiento dependerá de tareas concretas: diagnósticos, propuestas, encuentros y seguimiento regional. Los nombres tienen valor cuando su experiencia se convierte en trabajo y permite nuevas incorporaciones.
Esa red puede disputar a Cruz la confianza de liderazgos que hoy no encuentran representación. Para conseguirlo deberá ofrecer participación efectiva y mantenerse abierta a nuevas generaciones.
Santiago: una ventaja que puede convertirse en acuerdo para la capital
El estudio de SRC levantado el 31 de octubre ubica a Santiago De la Peña con 38.3 por ciento en el escenario interno panista para Chihuahua capital, frente al 20.9 de Manque Granados y al 12.7 de Rafael Loera.
La diferencia respecto de la segunda posición es de 17.4 puntos. La serie presentada por la firma registra un avance de 16.9 puntos desde abril.
Esa posición aporta un argumento relevante para quienes respaldan una candidatura de unidad encabezada por Santiago. También le exige utilizar su fortaleza para ampliar entendimientos.
Su interlocución con Alfredo Chávez, Alan Falomir y otros actores permite explorar coincidencias. El paso siguiente sería convertirlas en una agenda municipal que reconozca distintas aportaciones y establezca responsabilidades.
La discusión del método sigue pendiente en la instancia competente. Una encuesta y una elección interna consultan universos distintos; conocer las reglas antes de competir ayudará a que los participantes puedan reconocer el resultado.
La medición también coloca a Brenda Ríos al frente del escenario de Morena con 34.1 por ciento, frente al 20.2 de Marco Quezada.
En el PRI, Omar Bazán obtiene 16.2 por ciento, detrás de Alejandro Domínguez, con 43.2, y por encima de Fermín Ordóñez, con 6.9. Las respuestas “otro” y “no sabe” reúnen 33.7 por ciento, lo que muestra una porción importante sin definición entre los nombres propuestos.
Son ejercicios separados, no un careo entre Santiago, Brenda y Omar. Además, el margen general de ±4.38 puntos no debe trasladarse automáticamente a cada submuestra partidista.
El PAN tiene información para reconocer respaldos y una oportunidad para construir acuerdos. Santiago puede contribuir desde una posición favorable, siempre que la participación de los demás encuentre contenido y continuidad.
La capital necesita una propuesta capaz de responder a sus problemas. El mejor resultado del proceso será reunir respaldo ciudadano, capacidades de gobierno y un equipo dispuesto a trabajar después de la definición.




