Preparará INE operativo de conteos rápidos para elecciones de 2027 en Chihuahua
SACRAMENTO, California, 7 de octubre de 2026.- El gobernador de California, Gavin Newsom, y otros críticos del presidente Donald Trump reaccionaron con dureza a declaraciones en las que el mandatario sugirió que Irán podría “destruir” o “sacar de combate” a ciudades como Los Ángeles o San Diego, en el contexto de su defensa de la política estadounidense frente al régimen iraní.
Durante un acto político en Nebraska, Trump planteó que un eventual ataque contra alguna de esas ciudades sería un “precio pequeño” frente al objetivo de impedir que Irán representara una amenaza mayor. Sus palabras generaron rechazo tanto entre dirigentes demócratas como entre algunos republicanos de California.
Newsom calificó públicamente las expresiones de Trump como peligrosas y cuestionó severamente su conducta. Otros críticos también utilizaron términos relacionados con una supuesta inestabilidad o falta de juicio del presidente; esas expresiones corresponden a valoraciones políticas de sus adversarios y no constituyen un diagnóstico médico.
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, y dirigentes de San Diego también rechazaron los comentarios, al considerar que normalizar la posibilidad de un ataque extranjero contra ciudades estadounidenses representa un riesgo para la seguridad pública. El republicano Jim Desmond, candidato al Congreso por San Diego, igualmente se distanció de las palabras del mandatario.
La Casa Blanca defendió a Trump y sostuvo que sus declaraciones buscaban subrayar el peligro que, según la administración, habría representado un Irán con mayores capacidades nucleares, y no expresar un deseo de que ciudades estadounidenses fueran atacadas.
La polémica ocurre además en plena recta final de las elecciones intermedias de Estados Unidos, lo que ha elevado el impacto político de las declaraciones en California y particularmente en Los Ángeles y San Diego.




