Familia denuncia presuntas omisiones médicas en el ISSSTE
CIUDAD DE MÉXICO, 20 de octubre de 2026.— Nuevas denuncias difundidas en redes sociales han generado cuestionamientos sobre el presunto desvío y comercialización irregular de medicamentos destinados a pacientes de instituciones públicas de salud.
Las acusaciones surgieron después de que se difundieran publicaciones sobre posibles robos de medicamentos en hospitales, lo que motivó que usuarios compartieran experiencias relacionadas con el desabasto y la adquisición de tratamientos en establecimientos privados.
Uno de los testimonios señala que una paciente acudió a un hospital para recibir atención médica, pero fue informada de que el medicamento que necesitaba no estaba disponible.
Según su relato, personal médico le proporcionó el número telefónico de una clínica particular donde supuestamente podría adquirir el tratamiento a un precio más económico.
Paciente asegura que compró medicamento a su propia doctora
La denunciante explicó que, después de comunicarse con el establecimiento y programar una cita, descubrió que la persona que la atendió era la misma médica que previamente le había informado sobre la falta del medicamento en el hospital.
De acuerdo con su testimonio, el producto fue vendido mediante un pago en efectivo.
La publicación ha generado cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés y la necesidad de investigar si existen prácticas irregulares relacionadas con la distribución y comercialización de medicamentos.
Sin embargo, hasta el momento, la información compartida no permite establecer que los productos vendidos procedieran de inventarios públicos ni que se haya cometido un delito.
Piden investigar posibles irregularidades
Las denuncias ponen nuevamente sobre la mesa la importancia de fortalecer los mecanismos de vigilancia y control de medicamentos en hospitales y centros de salud.
Entre los aspectos que requieren revisión se encuentran los registros de inventarios, la distribución de tratamientos, los procedimientos de abastecimiento y los posibles vínculos comerciales entre personal de instituciones públicas y establecimientos privados.
Una investigación permitiría determinar si se trata de casos aislados, prácticas administrativas irregulares o conductas que pudieran constituir delitos.
Desabasto afecta directamente a los pacientes
La falta de medicamentos en instituciones públicas puede obligar a las familias a realizar gastos adicionales para continuar tratamientos que deberían recibir conforme a su cobertura médica.
Esta situación resulta especialmente delicada para personas con enfermedades crónicas, pacientes que requieren tratamientos permanentes y familias de escasos recursos.
Además del impacto económico, las interrupciones en el acceso a medicamentos pueden provocar retrasos en la atención y complicaciones en la continuidad de los tratamientos.
Necesaria mayor transparencia en hospitales
Los testimonios difundidos evidencian la importancia de contar con mecanismos accesibles para presentar denuncias y verificar posibles irregularidades.
También resulta fundamental que las instituciones de salud garanticen la trazabilidad de los medicamentos, desde su adquisición y almacenamiento hasta su entrega a los pacientes.
Las autoridades competentes deberán investigar cualquier denuncia formal que contenga elementos suficientes para determinar posibles responsabilidades.
Mientras tanto, las acusaciones difundidas en redes sociales deben considerarse señalamientos pendientes de verificación y no hechos delictivos acreditados.
El acceso oportuno y transparente a los medicamentos constituye una responsabilidad esencial del sistema público de salud y una condición indispensable para proteger el bienestar de los pacientes.




