Impulsa Coparmex EcoParque para mejorar manejo de basura en Cuauhtémoc
JIMÉNEZ, Chih., 6 de octubre de 2026.–
Productores de chile en la región de Jiménez enfrentan una de las temporadas más complicadas de los últimos años debido a la presencia del picudo, plaga que ha reducido de manera importante el rendimiento de las parcelas y afectado principalmente cultivos de chile de árbol y jalapeño.
De acuerdo con productores de la zona, algunas huertas que normalmente alcanzaban rendimientos de entre 20 y 30 toneladas por hectárea registraron esta temporada volúmenes considerablemente menores, e incluso hubo casos donde apenas se obtuvieron uno o dos cortes antes de que el insecto afectara las plantas.
La situación ha impactado directamente en la producción total. Para este ciclo se esperaba una cosecha cercana a las 75 mil toneladas, pero las estimaciones finales apuntan a que apenas podrían alcanzarse alrededor de 70 mil, mientras que parte de la superficie sembrada registró pérdidas mucho más severas.
El problema no fue uniforme. En algunas parcelas el control oportuno permitió contener la plaga, pero en otras el daño avanzó rápidamente debido a la frecuencia de aplicación de insecticidas, las condiciones climáticas y el momento en que se detectó la presencia del picudo.
Los productores explicaron que combatir esta plaga implica mayores costos, pues obliga a incrementar aplicaciones y mantener vigilancia constante para evitar que el insecto se reproduzca y se desplace hacia otras zonas de cultivo.
A la reducción de la cosecha se suma otro problema: la caída en el precio del chile. Productores señalaron que al inicio del ciclo el producto llegó a venderse en alrededor de 24 a 30 pesos por kilogramo, pero posteriormente el precio bajó considerablemente, llegando en algunos casos a niveles de 3 a 4 pesos por kilo.
Esta combinación de menor producción y bajos precios ha reducido el margen de recuperación para los agricultores, especialmente para quienes realizaron inversiones importantes en preparación de tierra, fertilización, riego, pesticidas y mano de obra.
Ante este escenario, productores buscan aprovechar al máximo los últimos cortes de la temporada y recuperar parte de lo invertido, mientras autoridades y técnicos agrícolas mantienen seguimiento sobre la presencia del picudo.
La afectación vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer los esquemas de prevención, monitoreo y control fitosanitario en la región de Jiménez, una de las zonas productoras de chile más importantes del estado de Chihuahua.




