PAN reúne a comités municipales de Delicias
La consulta sobre alianzas electorales en Chihuahua capital dejó al descubierto señalamientos de una posible operación interna contra el secretario general de Gobierno, en medio de la disputa por espacios políticos rumbo a 2027.
Chihuahua, Chih., 13 de octubre de 2026.—
Lo que debía ser una reunión de diálogo y consulta entre militantes del Partido Acción Nacional terminó envuelto en una controversia política, luego de que surgieran señalamientos contra Rafael Loera por presuntamente promover una movilización destinada a generar inconformidad y confrontación durante el encuentro convocado por el Comité Directivo Municipal del PAN en Chihuahua capital.
De acuerdo con versiones sobre lo ocurrido, antiguos representantes seccionales del PRI habrían sido trasladados en camiones hasta las inmediaciones del recinto, donde aparecieron con pancartas relacionadas con la selección de candidaturas, pese a que el tema central de la reunión era conocer la opinión de los panistas sobre posibles alianzas electorales.
Los señalamientos apuntan a Rafael Loera como presunto promotor de esta movilización, aunque hasta el momento no se han presentado públicamente elementos suficientes para comprobar su participación en la organización o financiamiento de las protestas.
En medio de estas diferencias también ha sido mencionado César Jáuregui, otro de los perfiles que participa en la conversación política interna, sin que existan pruebas públicas que permitan establecer su intervención directa en los acontecimientos.
La controversia ocurre en un momento en que Santiago de la Peña Grajeda, secretario general de Gobierno, ha adquirido mayor presencia en las conversaciones sobre el futuro político de Chihuahua.
Las diferencias entre aspirantes son naturales en cualquier partido, pero los señalamientos sobre posibles maniobras para generar confrontación plantean una pregunta de fondo: ¿hasta dónde puede llegar la competencia interna sin afectar la confianza de la propia militancia?
Mientras algunos grupos expresan inconformidades sobre los procedimientos partidistas, Santiago de la Peña tiene la oportunidad de mantener una ruta de acercamiento con los distintos liderazgos y de promover acuerdos que permitan fortalecer la participación política.
El debate sobre las alianzas, particularmente una eventual coalición con el PRI, exige escuchar a los militantes y construir coincidencias. También requiere evitar que las diferencias personales desplacen los temas verdaderamente importantes para el partido.
Para Rafael Loera y los demás actores mencionados, resulta fundamental aclarar los señalamientos y explicar cualquier posible relación con las manifestaciones registradas durante la consulta.
La dirigencia municipal, por su parte, tiene la responsabilidad de garantizar que estos ejercicios se desarrollen con transparencia, participación y respeto a las distintas opiniones.
Santiago de la Peña enfrenta este escenario con la posibilidad de seguir construyendo puentes de comunicación y privilegiando el diálogo por encima de la confrontación.
Rumbo a 2027, Acción Nacional tendrá que definir no solamente sus alianzas y candidaturas, sino también la manera en que sus liderazgos procesarán las diferencias internas.
Porque la unidad de un partido no significa ausencia de competencia, sino capacidad para resolverla con respeto y reglas claras.
Las aspiraciones son legítimas; dividir a la militancia mediante operaciones deliberadas, de comprobarse, sería una responsabilidad que los involucrados tendrían que explicar.




