¿Sabías que tienes derecho a poseer un arma en casa? Esto dice la ley
CHIHUAHUA, Chih., 17 de septiembre del 2025.- Padres de familia de la Secundaria Técnica 3101, ubicada en la avenida Deza y Ulloa, cerraron la escuela y bloquearon la vialidad este miércoles para exigir la intervención inmediata de las autoridades educativas y de seguridad, luego de más de un año de denuncias contra un alumno señalado por acoso y abuso sexual hacia otros estudiantes.
Los inconformes colocaron pancartas en las rejas y a lo largo de la avenida, exigiendo seguridad y justicia. Señalaron que desde septiembre del 2024 han presentado al menos 11 denuncias contra el mismo menor, sin que hasta la fecha exista una respuesta definitiva por parte de las autoridades.
Según los testimonios, el estudiante ingresaba desde el inicio del ciclo escolar con una cámara que utilizaba en baños y salones para grabar a sus compañeros, hecho que nunca fue informado a los padres. Los tutores cuestionaron el destino de ese material y el riesgo legal que representa. “El niño trae la cámara desde que inició el ciclo, y nadie nos avisó. Nos enteramos hasta que los mismos hijos dijeron lo que estaba pasando”, reclamó una madre.
Los once estudiantes que fueron directamente violentados aceptaron permanecer en la escuela con la condición de que se garantizara su seguridad; sin embargo, los padres aseguraron que esa promesa no se ha cumplido, lo que mantiene en riesgo a toda la comunidad escolar.
Los padres también rechazaron la justificación de que el joven tenga autismo o alguna condición de neurodiversidad, pues sostienen que nunca se ha presentado un dictamen médico oficial. “No es un tema de discriminación, es un tema de seguridad. Si hay diagnóstico, que lo muestren; y si no, que actúen”, insistió una madre durante la protesta.
Por su parte, maestros de la secundaria admitieron estar “atados de manos”, ya que no tienen facultades legales para retirar al alumno. “Esto ya no es un tema académico, es un problema de seguridad. Nosotros no podemos decidir nada, todo depende de la Secretaría de Educación, y ellos no han hecho nada”, declaró un docente bajo anonimato.
La protesta derivó en el cierre total de la avenida Deza y Ulloa, generando caos vial durante varias horas. Los manifestantes advirtieron que no reabrirán el plantel ni liberarán la calle hasta que las autoridades estatales ofrezcan una solución real y garanticen que los más de 400 estudiantes de la Técnica 3101 puedan asistir a clases sin miedo.




