Menos de 30% de escolares cumple recomendación de verduras
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 22 de junio de 2026.- Una investigación de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) halló nuevas evidencias sobre cómo las experiencias adversas durante la infancia pueden dejar huellas biológicas duraderas.
El estudio, publicado en la revista Biological Psychiatry, encontró que las personas que enfrentaron situaciones como abuso, negligencia o pobreza en etapas tempranas de la vida presentan cambios en el funcionamiento de las mitocondrias, estructuras celulares responsables de producir energía.
Los investigadores señalan que estas alteraciones podrían influir en la salud física y mental durante la adultez.
Para llegar a estas conclusiones, el equipo analizó muestras de sangre de 143 voluntarios adultos y evaluó su historial de adversidad infantil mediante cuestionarios. Según el informe de la UCLA, las células de quienes habían experimentado mayores niveles de estrés temprano mostraron una capacidad más alta para producir energía cuando eran sometidas a condiciones de tensión celular.
La nota completa en Quadratín Hispano




