Héctor Ortiz Orpinel encabeza Desfile Cívico-Militar por la Independencia de México
CHIHUAHUA, Chih., 30 de octubre del 2025.-Los llamados jammers o inhibidores de señal son dispositivos que bloquean la comunicación de teléfonos, radios, GPS e internet. Funcionan emitiendo ondas en las mismas frecuencias que los equipos de telecomunicación, lo que genera un “ruido” que impide que los aparatos se conecten. En segundos, una zona con cobertura puede quedar completamente incomunicada, sin llamadas, sin datos y sin rastreo satelital.
Aunque su uso está prohibido en México, estos aparatos se ofrecen con facilidad en sitios de comercio electrónico internacionales y nacionales, con precios que van desde unos pocos cientos hasta varios miles de pesos, según su alcance y potencia. La Ley Federal de Telecomunicaciones establece sanciones por su venta, adquisición y operación, pero su disponibilidad en plataformas digitales ha vuelto casi imposible detener su circulación.
La Secretaría de Seguridad Pública del Estado y fuerzas federales han confirmado la detección de interferencia en regiones de la sierra, particularmente en Guachochi, donde policías y militares reportaron cortes en sus radios encriptados y pérdida total de señal móvil. Técnicos especializados determinaron que los bloqueos provenían de equipos similares a estos jammers, colocados de forma intencional para impedir la comunicación entre las corporaciones.
Así, la tecnología que nació con fines de seguridad para restringir comunicación en cárceles o evitar espionaje hoy se ha convertido en un arma al servicio del crimen organizado. En la sierra de Chihuahua, donde la presencia de grupos armados es constante, los jammers se usan como escudo invisible: bloquean la señal, anulan la coordinación de las fuerzas de seguridad y dejan a comunidades enteras en un silencio forzado que no es casualidad, sino estrategia.