UNAM anuncia fecha para convocatoria de licenciaturas abiertas y a distancia
29 de septiembre de 2026.-
Por Dr. Omar Bazán Flores
Director General Estatal de CONALEP Chihuahua
La inteligencia artificial representa una de las transformaciones más importantes de nuestro tiempo. También ha provocado una discusión mundial sobre sus riesgos. Especialistas advierten que, sin regulación, supervisión humana y responsabilidad ética, esta tecnología podría utilizarse para manipular información, desarrollar armas, intervenir infraestructuras estratégicas o automatizar decisiones con consecuencias graves.
El documento titulado “La IA podríae acabar con la humanidad… ¿cómo tomarlo?” plantea escenarios extremos, pero necesarios para comprender la dimensión del desafío. No debemos ignorar estas advertencias; tampoco debemos convertirlas en una razón para detener el desarrollo tecnológico. La respuesta correcta es formar personas capaces de comprender, controlar y utilizar responsablemente la inteligencia artificial.
Precisamente por eso defendemos el Modelo CONALEP Chihuahua 2030.
Nuestro modelo no propone entregar el control de la educación a las máquinas. Plantea incorporar la inteligencia artificial como una herramienta complementaria dentro de una formación técnica profesional sólida, humanista y responsable.
Cuando un estudiante domina una carrera técnica, conoce los procesos, utiliza equipos, resuelve problemas reales y comprende las normas de seguridad, la IA se convierte en un accesorio para ampliar sus capacidades. Puede ayudarle a procesar datos, consultar información, generar simulaciones, identificar fallas y comparar posibles soluciones. Sin embargo, la decisión final debe permanecer siempre en manos de una persona preparada.
La IA puede sugerir; el técnico debe verificar.
La IA puede calcular; el estudiante debe interpretar.
La IA puede automatizar; el profesional debe supervisar.
La IA puede proporcionar información; el ser humano debe decidir responsablemente.
Esta es la diferencia entre consumir inteligencia artificial sin preparación y utilizarla con conocimientos técnicos, pensamiento crítico y principios éticos.
En CONALEP Chihuahua no buscamos formar jóvenes dependientes de una aplicación. Queremos preparar técnicos capaces de diseñar, instalar, operar, mantener, supervisar y mejorar sistemas tecnológicos. Por ello, la Visión 2030 integra la inteligencia artificial de manera transversal en nuestras 26 carreras técnicas, vinculándola con las necesidades reales de la industria, los servicios, la salud y el desarrollo económico de Chihuahua.
Un estudiante de Mecatrónica debe saber utilizar la IA para analizar el funcionamiento de una máquina, pero también debe entender sus componentes y reconocer físicamente una falla. Quien estudia Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial necesita aprender a construir modelos, pero igualmente debe detectar sesgos y proteger la información. Un futuro profesional de Enfermería General puede apoyarse en herramientas digitales, pero ninguna plataforma reemplaza su criterio, su preparación clínica, su responsabilidad ni el trato humano hacia el paciente.
La misma lógica debe aplicarse en áreas como Electromecánica, Informática, Microelectrónica y Semiconductores, Motores a Diésel, Procesamiento Industrial de Alimentos, Minero Metalurgista, Turismo y las demás carreras de nuestra institución.
El Modelo CONALEP Chihuahua 2030 fortalece esta preparación mediante laboratorios tecnológicos, aulas virtuales, pantallas interactivas, bibliotecas digitales, robótica, simuladores, analítica educativa, bilingüismo, certificaciones internacionales, microcredenciales y educación dual. Además, proyecta un Centro de Certificación en Inteligencia Artificial para que estudiantes, docentes y personal puedan acreditar competencias útiles, verificables y relacionadas con su campo profesional.
Sin embargo, la innovación necesita límites claros. Por eso proponemos estándares institucionales para el uso responsable de la IA: protección de datos personales, verificación de información, transparencia académica, prevención de sesgos, supervisión docente y respeto a la dignidad humana.
Cada estudiante debe ser capaz de explicar qué problema resolvió, cómo utilizó la herramienta, qué información verificó, qué decisiones tomó y cuál fue su verdadera aportación intelectual. No basta con obtener una respuesta rápida. Lo importante es comprenderla, cuestionarla y saber aplicarla.
Defender este modelo significa reconocer que prohibir la inteligencia artificial no eliminará sus riesgos. Por el contrario, dejaría a nuestros jóvenes sin preparación frente a una tecnología que ya está modificando los empleos y los procesos productivos. La educación debe anticiparse, establecer reglas y colocar el conocimiento humano por encima de cualquier sistema automatizado.
Frente al temor de que la IA llegue a controlar decisiones humanas, nuestra respuesta es formar seres humanos capaces de controlarla. Frente al riesgo de la automatización sin límites, respondemos con ética, preparación técnica y supervisión profesional. Frente a la posibilidad de una juventud dependiente de la tecnología, impulsamos pensamiento crítico, creatividad y autonomía intelectual.
El Modelo CONALEP Chihuahua 2030 no sustituye docentes, técnicos ni profesionistas. Los fortalece. Su propósito es que nuestros estudiantes utilicen la innovación sin perder su capacidad de pensar, decidir, crear y actuar con responsabilidad.
La inteligencia artificial puede ser poderosa, pero debe permanecer al servicio de las personas. Con formación técnica profesional, deja de ser una amenaza desconocida y se convierte en una herramienta para resolver problemas, elevar la productividad y mejorar la vida de nuestras comunidades.
Esa es nuestra convicción y nuestra responsabilidad: formar el talento técnico que Chihuahua necesita para conducir la transformación tecnológica, en lugar de quedar subordinado a ella.
En CONALEP Chihuahua 2030, la IA amplía capacidades, pero nunca sustituye el razonamiento, el conocimiento técnico ni el sentido humano.