Confirman muerte de mexicano en choque de trenes en España
CIUDAD DE MÉXICO, 2 de noviembre de 2026.— Cerca de seis de cada diez mexicanos repatriados desde Estados Unidos entre enero y agosto regresaron a entidades afectadas por la violencia, donde enfrentan dificultades para reconstruir su vida y encontrar empleo.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Migración (INM), durante ese periodo fueron devueltos 271 mil 193 connacionales. De ellos, aproximadamente 162 mil retornaron a Guanajuato, Sinaloa, Estado de México, Michoacán, Guerrero, Baja California y Zacatecas.
El regreso representa para algunas familias el reencuentro después de años de separación, pero también implica incorporarse a comunidades cuyas condiciones de seguridad cambiaron durante su estancia en el extranjero.
Guanajuato recibió alrededor de nueve mil 122 repatriados; Michoacán, cerca de siete mil 600, y Zacatecas, aproximadamente mil 500, según el desglose presentado.
Además de buscar trabajo y vivienda, los connacionales pueden enfrentar amenazas de extorsión por la percepción de que regresan con ahorros o recursos obtenidos en Estados Unidos.
Eunice Rendón, especialista en migración y seguridad, advirtió que algunos retornados encuentran pocas oportunidades laborales y quedan expuestos a ofertas engañosas que pueden encubrir intentos de reclutamiento de grupos delictivos.
Para quienes vivieron buena parte de su vida fuera de México, la adaptación también supone recuperar redes de apoyo y trasladar su experiencia laboral a un entorno distinto.
El investigador Rodolfo Urbano, de la Universidad Iberoamericana, planteó la necesidad de impulsar alternativas que aprovechen las habilidades adquiridas por los migrantes en Estados Unidos.
Las cifras muestran que la repatriación plantea desafíos que continúan después del traslado a México: acceso a empleo, reintegración comunitaria y condiciones de seguridad en los lugares de retorno.




