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CIUDAD DE MÉXICO, 21 de octubre de 2026.— La inteligencia artificial (IA) avanza en México entre el entusiasmo por sus beneficios y la preocupación por sus consecuencias. Un estudio internacional de Bank of America revela que 33 por ciento de los mexicanos manifiesta inquietud frente a esta tecnología, mientras que 35 por ciento observa con entusiasmo su incorporación a la vida cotidiana.
Los resultados reflejan una sociedad dividida ante una transformación que comienza a modificar las actividades laborales, los servicios, la educación y los procesos productivos.
En comparación internacional, México presenta menores niveles de preocupación que Estados Unidos, donde 50 por ciento de los encuestados expresó inquietud, y Australia, donde la proporción alcanzó 49 por ciento.
Empleo y automatización, entre los principales desafíos
La expansión de herramientas inteligentes está modificando las actividades administrativas, industriales, comerciales y profesionales, al permitir que determinadas tareas se realicen mediante sistemas automatizados.
Aunque estas tecnologías ofrecen oportunidades para incrementar la productividad y reducir costos, también plantean interrogantes sobre la transformación de puestos de trabajo y la necesidad de actualizar las habilidades de millones de personas.
La capacitación, la certificación de competencias digitales y la formación continua serán fundamentales para facilitar la adaptación de los trabajadores a las nuevas condiciones económicas.
Chihuahua enfrenta nuevos desafíos tecnológicos
En Chihuahua, entidad con una importante actividad manufacturera y exportadora, la inteligencia artificial representa una oportunidad para modernizar procesos industriales, fortalecer cadenas productivas y desarrollar empleos especializados.
Sin embargo, su incorporación también exige inversiones en infraestructura tecnológica, educación técnica, capacitación laboral y actualización profesional.
Las pequeñas y medianas empresas enfrentan retos particulares, debido a las diferencias en acceso a tecnología, financiamiento y personal especializado.
Protección de datos y regulación
Además de los efectos laborales, el crecimiento de la inteligencia artificial plantea desafíos relacionados con la privacidad, el uso de información personal, la transparencia de los algoritmos y la responsabilidad de las empresas desarrolladoras.
El debate internacional se concentra en establecer mecanismos que permitan aprovechar la innovación sin comprometer los derechos de las personas.
Para México, el desafío será impulsar una transformación digital incluyente, acompañada de políticas educativas, laborales y económicas que permitan distribuir sus beneficios entre distintos sectores de la población.
La inteligencia artificial puede contribuir al crecimiento económico, mejorar servicios públicos y ampliar oportunidades educativas, pero su desarrollo requiere supervisión humana y criterios éticos.
El hecho de que uno de cada tres mexicanos manifieste preocupación por esta tecnología evidencia la importancia de fortalecer la confianza pública, preparar a los trabajadores y garantizar que la innovación se traduzca en oportunidades y no en nuevas desigualdades.




