Senador de Morena defiende los superpoderes que otorgó a Guadalupe Taddei en el INE
CIUDAD DE MÉXICO, 28 de octubre de 2026.– La crisis interna del Instituto Nacional Electoral (INE) provocó este martes la salida de tres funcionarios de alto nivel, luego de que fueran difundidas imágenes de reuniones privadas con un empresario contratista señalado por su cercanía con la expresidenta del organismo, Guadalupe Taddei Zavala.
Blanca Cruz García, quien asumió provisionalmente la conducción del instituto, confirmó las renuncias como parte de una reorganización administrativa encaminada a revisar los nombramientos, las contrataciones y el funcionamiento de las áreas estratégicas del organismo.
Los funcionarios que dejaron sus responsabilidades son:
La salida de los tres servidores públicos ocurre después de la difusión de grabaciones correspondientes a encuentros sociales organizados por José Alfredo Hernández Casillas, empresario relacionado con contrataciones del instituto durante la administración de Guadalupe Taddei.
El caso adquirió relevancia debido a que algunas de las áreas involucradas participan directamente en procesos de adquisición de bienes, contratación de servicios y administración de recursos tecnológicos del organismo electoral.
Durante una conferencia de prensa, Blanca Cruz anunció que se realizará una revisión de los mandos directivos y que cualquier posible irregularidad deberá investigarse mediante los procedimientos legales correspondientes.
La nueva conducción del INE también determinó revisar el estado de los contratos administrativos, incluidos aquellos pendientes de formalización, como parte de las medidas para recuperar la confianza institucional.
Las renuncias se presentan en medio de investigaciones y cuestionamientos relacionados con posibles conflictos de interés, manejo de recursos públicos y vínculos entre proveedores y funcionarios de la institución.
Sin embargo, la separación de los cargos no constituye por sí misma una acreditación de responsabilidad administrativa o penal.
El cambio en la presidencia del INE abre ahora una etapa de revisión interna que podría alcanzar otros nombramientos y decisiones administrativas adoptadas durante la gestión de Taddei.
El principal desafío para la nueva dirección será garantizar transparencia en el uso de los recursos públicos, esclarecer los señalamientos existentes y preservar la autonomía del organismo encargado de organizar las elecciones en México.
La reorganización ocurre, además, cuando el instituto se prepara para los procesos electorales de 2027, lo que coloca la estabilidad institucional y la confianza ciudadana entre sus prioridades inmediatas.




