Rescatan cuerpo de gambusino llevaba 6 días desaparecido
CHIHUAHUA, Chih., 27 de octubre de 2025.- El párroco de Guachochi Enrique Urzúa, aseguró que la población de Guachochi vive entre miedo, coraje e impotencia ante los constantes hechos de violencia que se registran en la zona, concretamente con el ataque del fin de semana en el que murieron 7 personas, entre ellas una niña y un maestro.
El sacerdote refirió que los maestros de Guachochi se encuentran indignados por el homicidio de su compañero, “la sociedad está preocupada, esto ya rebasó todo, anteriormente era entre los propios grupos armados, ahora fue a la sociedad; los grupos armados no miraron hacía donde disparaban”, afirmó.
Enrique Urzúa lamentó además una inoperatividad de las fuerzas de seguridad, “es uno de los mayores problemas, su falta de empatía, responsabilidad y el minimizar las cosas. Hace una semana dejaron a una familia tirada en las letras desde las 10 de la noche hasta las 7 de la mañana, el hecho se minimizó también”, expuso.
El clérigo destacó que hay familias que han decidido irse de Guachochi y de comunidades cercanas producto de la violencia, pero dejó claro que a pesar de los hechos violentos, la sociedad seguirá saliendo a trabajar y a llevar a los niños a la escuela, “es nuestros pueblo, es nuestra historia y nuestra vida; estos grupos no nos la van a quitar”, sentenció.
Finalmente, comentó que las autoridades en su conjunto no han escuchado a las familias de Guachochi y lamentó que hasta el momento no hay un acercamiento oficial en el que se demuestre el apoyo a las comunidades.




