Aumentan quejas por presuntas violaciones a derechos humanos en Delicias
CHIHUAHUA, Chih., 12 de octubre de 2026. — Un sondeo realizado entre estudiantes universitarios de la región centro-sur de Chihuahua reveló que el 79 por ciento de los participantes ha experimentado en alguna ocasión sentimientos asociados con la depresión, mientras que un 8.4 por ciento manifestó haber intentado quitarse la vida.
Los resultados ponen de manifiesto la importancia de fortalecer los servicios de atención psicológica, prevención del suicidio y acompañamiento emocional entre los jóvenes que cursan estudios superiores.
La investigación fue desarrollada durante dos años por el doctor Saúl Acosta Nájera, entonces director de Tecnologías de Delicias, quien encabezaba la Universidad Pedagógica Nacional del Estado de Chihuahua (UPNECH).
El estudio incluyó la participación de alumnos de ocho instituciones educativas de la región, entre ellas el Tecnológico de Delicias, las universidades tecnológicas de Camargo, Meoqui y Jiménez, la Universidad Pedagógica de Delicias, las facultades de Ciencias Agrícolas y de Contaduría y Administración, así como la Escuela Normal Rural de Saucillo.
Preocupan los indicadores de salud mental
Uno de los resultados más relevantes es que prácticamente ocho de cada diez estudiantes encuestados reconocieron haber experimentado sentimientos relacionados con la depresión en algún momento.
Sin embargo, estos resultados no significan necesariamente que todos los participantes tengan un diagnóstico clínico de depresión, ya que el sondeo recoge experiencias y manifestaciones emocionales reportadas por los propios estudiantes.
El dato que genera mayor preocupación es el relacionado con las conductas suicidas, debido a que el 8.4 por ciento de los participantes manifestó haber realizado al menos un intento de quitarse la vida.
Esta situación evidencia la necesidad de contar con mecanismos de detección temprana y atención profesional dentro de las instituciones de educación superior.
Universidades enfrentan un desafío urgente
Los resultados plantean la importancia de fortalecer los programas de bienestar emocional en los centros universitarios, particularmente mediante servicios accesibles de orientación psicológica, intervención en crisis y acompañamiento especializado.
La etapa universitaria puede representar un periodo de importantes presiones académicas, económicas, familiares y personales, factores que, en determinadas circunstancias, pueden contribuir al deterioro de la salud emocional.
Especialistas en salud mental recomiendan que las instituciones educativas promuevan espacios de confianza donde los estudiantes puedan expresar sus preocupaciones, recibir orientación y solicitar ayuda sin temor a la discriminación o los prejuicios.
También resulta fundamental capacitar a docentes y personal administrativo para identificar señales de alerta y canalizar oportunamente a quienes requieren atención especializada.
Prevención del suicidio debe ser prioridad
El porcentaje de estudiantes que reportó antecedentes de intentos de suicidio subraya la necesidad de impulsar estrategias integrales de prevención, con participación de autoridades educativas, instituciones de salud y familias.
La atención psicológica oportuna, el fortalecimiento de las redes de apoyo y la disponibilidad de servicios profesionales pueden contribuir a reducir los riesgos y mejorar las condiciones de bienestar de los jóvenes.
Asimismo, es importante desarrollar campañas permanentes para eliminar los estigmas relacionados con la depresión, la ansiedad y otros problemas de salud mental.
Los resultados del sondeo constituyen una señal de alerta para las instituciones de educación superior de la región centro-sur de Chihuahua.
Aunque la investigación no permite establecer que estos porcentajes representen a toda la población universitaria del estado, sí identifica una problemática que requiere atención y seguimiento.
La salud mental de los universitarios debe ocupar un lugar prioritario en las políticas educativas y sanitarias, para garantizar que los jóvenes no solamente tengan oportunidades de formación profesional, sino también condiciones de bienestar emocional que favorezcan su desarrollo personal y académico.




