Alertan por peligroso daño en la carretera Camargo–Delicias, entre los kilómetros 107 y 108
CIUDAD JUÁREZ, Chih., 27 de octubre de 2026. — Quadratín Chihuahua. Una investigación federal en Estados Unidos permitió identificar una presunta organización criminal dedicada al robo de vehículos de alto valor, algunos de los cuales eran trasladados ilegalmente hacia México para abastecer a integrantes de grupos delictivos.
La operación, denominada Southbound Takedown, derivó en la recuperación de 29 vehículos con un valor estimado de un millón 371 mil dólares, así como en acusaciones contra 13 personas presuntamente involucradas en la red.
Las investigaciones fueron desarrolladas con la participación de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y otras corporaciones estadounidenses, que identificaron un esquema de robo y comercialización ilegal de automóviles.
De acuerdo con las autoridades, la organización obtenía principalmente vehículos de alto valor mediante operaciones fraudulentas y posteriormente los enviaba a territorio mexicano.
Uno de los procedimientos investigados consistía en utilizar identidades y documentación falsa para conseguir automotores mediante contratos de arrendamiento o financiamiento, sin cumplir posteriormente con los pagos correspondientes.
Las unidades terminaban fuera del control de sus propietarios originales y eran trasladadas hacia México, donde presuntamente podían ser utilizadas por organizaciones criminales.
La investigación también estableció posibles vínculos con integrantes de cárteles mexicanos, quienes habrían recibido algunos de los vehículos sustraídos en Estados Unidos.
Entre los automotores recuperados se encuentran camionetas y unidades de características especiales, cuyo valor comercial representa una parte importante de los recursos movilizados por esta organización.
La fiscalía estadounidense señaló que las actividades detectadas reflejan la importancia de combatir las redes criminales que operan a ambos lados de la frontera y aprovechan los mecanismos comerciales y financieros para obtener vehículos de manera ilícita.
El caso cobra relevancia para la región de Ciudad Juárez y El Paso, debido a la intensa circulación de vehículos y mercancías entre ambas ciudades y a los riesgos que representa el traslado ilegal de automotores hacia territorio mexicano.
Las autoridades estadounidenses explicaron que la investigación incluyó labores de inteligencia, seguimiento de transacciones y coordinación entre agencias de seguridad para identificar a los participantes y recuperar las unidades.
Las 13 personas señaladas enfrentan distintos cargos relacionados con la presunta operación del esquema delictivo. Las acusaciones deberán ser resueltas por los tribunales correspondientes, bajo el principio de presunción de inocencia.
El operativo representa un golpe contra las redes transfronterizas de tráfico de vehículos y pone nuevamente bajo atención los mecanismos utilizados para abastecer de unidades a organizaciones criminales en México.
La investigación continúa dentro del ámbito de las autoridades federales estadounidenses, que mantienen acciones para detectar operaciones similares y evitar que automóviles obtenidos mediante actividades ilícitas sean trasladados hacia el sur de la frontera.




