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CHIHUAHUA, Chih., 8 de octubre de 2026.— La contienda por la gubernatura de Chihuahua en 2027 comienza a perfilarse como una competencia cerrada entre Morena y el Partido Acción Nacional (PAN), de acuerdo con una encuesta de Rubrum difundida por Polls.mx.
El estudio, realizado el 3 de octubre mediante 600 entrevistas telefónicas, coloca a Morena con el 39.4 por ciento de las preferencias electorales, mientras que el PAN registra 37 por ciento, una diferencia de apenas 2.4 puntos porcentuales.
En tercer lugar aparece el Partido Revolucionario Institucional (PRI), con 8.4 por ciento; Movimiento Ciudadano alcanza 3.1 por ciento y las candidaturas independientes obtienen 2.8 por ciento.
Un dato relevante es que el 9.3 por ciento de los entrevistados todavía no define su preferencia electoral, segmento que podría adquirir importancia conforme avance el proceso político.
La encuesta reporta un nivel de confianza del 95 por ciento y un margen de error de ±3.8 puntos porcentuales, por lo que la diferencia entre Morena y PAN se encuentra dentro del margen de error y no permite establecer una ventaja estadísticamente concluyente.
El escenario refleja un estado políticamente competitivo, donde las decisiones sobre candidaturas, alianzas partidistas y estrategias territoriales podrían resultar determinantes.
Para Morena, el desafío será mantener su posicionamiento electoral y fortalecer su estructura en las distintas regiones de Chihuahua. Para el PAN, la oportunidad estará en consolidar su base de apoyo y ampliar su presencia entre sectores ciudadanos que todavía no definen su voto.
El PRI, con 8.4 por ciento, también podría convertirse en un factor importante ante una eventual configuración de alianzas, particularmente si la competencia entre los dos partidos punteros mantiene una diferencia reducida.
Aunque todavía falta tiempo para la elección constitucional de 2027, los resultados muestran que la sucesión gubernamental de Chihuahua se perfila como una de las contiendas de mayor competitividad política.
La encuesta mide preferencias por partido, no por aspirantes individuales, por lo que sus resultados no deben interpretarse como una medición directa de posibles candidatos a gobernador.




