Chihuahua ocupa el primer lugar nacional en cinco cultivos agrícolas
CHIHUAHUA, Chih., 17 de septiembre de 2026.-
El forraje se comercializa actualmente en 80 centavos por kilogramo, mientras la sequía provocó pérdidas considerables en unas 30 hectáreas de sorgo de temporal.
CORONADO, Chih., 17 de septiembre de 2026.— El precio del silo de maíz registró una disminución cercana al 27 por ciento en el municipio de Coronado, al pasar de aproximadamente 1.10 pesos por kilogramo durante 2025 a 80 centavos en la presente temporada, situación que representa una presión adicional para los productores agrícolas de la región.
La reducción en el valor del forraje ocurre en un escenario complicado para el sector agropecuario del sur de Chihuahua, donde la falta de lluvias, los costos de producción y los riesgos sanitarios se han convertido en factores que afectan la rentabilidad de las actividades agrícolas y ganaderas.
De acuerdo con autoridades de Desarrollo Rural, los cultivos establecidos mediante sistemas de riego mantienen condiciones favorables y existen expectativas de una buena producción de maíz forrajero durante el actual ciclo agrícola.
Sin embargo, el panorama es diferente para los productores que dependen de las precipitaciones para desarrollar sus cultivos.
Sequía afecta al sorgo de temporal
La ausencia de lluvias durante los últimos dos meses afectó principalmente a las parcelas de sorgo forrajero de temporal, donde las plantas no lograron alcanzar un desarrollo adecuado.
Las estimaciones preliminares apuntan a que alrededor de 30 hectáreas de sorgo de temporal presentan pérdidas considerables, debido a la falta de humedad suficiente para completar el ciclo productivo.
Ante los bajos rendimientos, algunos agricultores han optado por permitir que el ganado ingrese directamente a los predios para aprovechar el poco crecimiento vegetal disponible.
Esta alternativa permite utilizar como alimento el material que quedó en las parcelas, ya que realizar una cosecha formal podría representar un gasto superior al beneficio económico que obtendrían los productores.
Menor precio aumenta presión sobre productores
El descenso en el precio del silo de maíz representa otro desafío para los agricultores, quienes deben recuperar las inversiones realizadas durante el ciclo productivo.
Entre los principales gastos se encuentran la adquisición de semillas, combustible, maquinaria, riego, fertilizantes y mano de obra.
El ensilaje de maíz constituye además una fuente importante de alimento para el ganado durante los periodos de escasez de forraje, por lo que su disponibilidad y precio tienen un impacto directo en la actividad pecuaria.
Con el valor actual de 80 centavos por kilogramo, los productores enfrentan mayores dificultades para recuperar los costos asociados a la producción y comercialización del forraje.
Sector ganadero enfrenta riesgos adicionales
A las condiciones climáticas y económicas se suma la preocupación por la presencia del gusano barrenador del ganado, cuya detección en distintas regiones representa un riesgo sanitario para la actividad pecuaria.
La situación obliga a los productores a mantener medidas de vigilancia y prevención, al tiempo que enfrentan un escenario de menores ingresos y mayores costos para mantener sus actividades.
La combinación de sequía, reducción en los precios de los forrajes, costos de producción y riesgos sanitarios genera presión sobre las unidades de producción de la región.
Piden respaldo para el campo
Ante este panorama, productores y autoridades han señalado la necesidad de fortalecer los programas de apoyo al sector agropecuario, particularmente para atender los efectos de la sequía y contribuir a mantener la producción de alimentos para el ganado.
También consideran necesario generar estrategias que permitan enfrentar las fluctuaciones en los precios de los forrajes y reducir el impacto de los costos de producción.
Para los agricultores de Coronado, mantener la viabilidad de las unidades rurales resulta fundamental no solamente para sus ingresos, sino también para garantizar la disponibilidad de alimento destinado a la actividad ganadera.
Mientras los cultivos de riego mantienen mejores expectativas, las pérdidas registradas en las parcelas de temporal evidencian la vulnerabilidad del campo ante la falta de precipitaciones.
El escenario representa un reto para productores y autoridades, quienes deberán enfrentar de manera conjunta los efectos de la sequía, las condiciones del mercado y las amenazas sanitarias que actualmente afectan al sector agropecuario del sur de Chihuahua.




