Dólar alcanza los 18.89 pesos; depreciación de la moneda mexicana genera preocupación económica
Chihuahua ocupa el cuarto lugar nacional en el deterioro de la capacidad de compra de vivienda, situación que afecta especialmente a trabajadores y familias jóvenes que buscan construir un patrimonio.
Chihuahua, Chih., 30 de octubre de 2026. —
Tener un empleo y recibir un salario estable ya no garantiza a miles de familias chihuahuenses la posibilidad de adquirir una vivienda propia. El acelerado encarecimiento de las casas, frente al crecimiento más lento de los ingresos laborales, ha colocado a Chihuahua entre las entidades con mayores dificultades de acceso al mercado inmobiliario.
De acuerdo con el estudio Situación Inmobiliaria México, correspondiente al segundo semestre de 2026 y elaborado por BBVA Research, Chihuahua registra una brecha de 116.5 puntos porcentuales entre el crecimiento de los precios habitacionales y los ingresos por trabajo, lo que lo ubica en el cuarto lugar nacional.
Este indicador supera considerablemente el promedio del país, establecido en 83.6 puntos porcentuales, y evidencia una pérdida relativa de capacidad adquisitiva de los hogares.
Los salarios pierden terreno frente al costo de las casas
El problema se ha profundizado durante la última década.
Entre 2016 y 2025, los precios de la vivienda en México aumentaron 108.5 por ciento, mientras que los ingresos de los hogares registraron un crecimiento de apenas 25 por ciento, de acuerdo con el análisis financiero.
Esta diferencia significa que el aumento de las remuneraciones laborales ha resultado insuficiente para compensar el encarecimiento de los inmuebles.
En términos prácticos, las familias necesitan destinar una mayor proporción de sus ingresos al ahorro para el enganche y al pago de mensualidades hipotecarias.
El fenómeno afecta particularmente a trabajadores jóvenes, parejas que buscan adquirir su primera vivienda y hogares con ingresos medios que no necesariamente califican para programas de vivienda social.
Chihuahua y Ciudad Juárez enfrentan presiones habitacionales
La situación adquiere especial importancia en las principales zonas urbanas del estado, donde el crecimiento industrial, la expansión territorial y la demanda de servicios han incrementado las necesidades de vivienda.
En Chihuahua capital y Ciudad Juárez, la disponibilidad de terrenos bien ubicados, los costos de construcción y la infraestructura necesaria para nuevos desarrollos representan factores que inciden en el precio final de los inmuebles.
Además, numerosas familias deben considerar los gastos adicionales de transporte, servicios públicos, mantenimiento y equipamiento de sus viviendas.
El encarecimiento también puede provocar que trabajadores busquen propiedades cada vez más alejadas de sus centros laborales, aumentando los tiempos de traslado y los gastos cotidianos.
Más crédito hipotecario no resolverá por sí solo el problema
El diagnóstico de BBVA Research advierte que ampliar las opciones de financiamiento resulta insuficiente cuando los precios de las propiedades aumentan más rápidamente que los ingresos.
Aunque las tasas hipotecarias han registrado cierta moderación, las condiciones de acceso continúan siendo restrictivas para numerosos hogares.
Durante el primer semestre de 2026, el número de créditos hipotecarios originados en México creció apenas 0.3 por ciento, mientras que el monto financiado disminuyó 0.1 por ciento en términos reales.
Estas cifras reflejan las dificultades que enfrenta el sector para ampliar el acceso a vivienda.
Urgen alternativas para las familias trabajadoras
El escenario plantea la necesidad de fortalecer las políticas públicas orientadas a la construcción de vivienda accesible, impulsar una planeación urbana más eficiente y generar condiciones que permitan mejorar los ingresos laborales.
También resulta importante revisar la disponibilidad de suelo urbanizado, el costo de los servicios y los mecanismos que pueden facilitar el desarrollo de proyectos habitacionales para trabajadores.
Para una entidad con una importante actividad manufacturera y exportadora como Chihuahua, el acceso a la vivienda constituye un elemento fundamental para la estabilidad de las familias y la competitividad económica.
No basta con atraer inversiones y crear empleos si una parte creciente de los trabajadores encuentra dificultades para adquirir una casa cercana a sus actividades productivas.
La vivienda se convierte en un desafío económico y social
La pérdida de capacidad adquisitiva también tiene consecuencias para las nuevas generaciones, que enfrentan mayores obstáculos para independizarse y construir patrimonio.
El problema exige coordinación entre autoridades, organismos de vivienda, desarrolladores inmobiliarios, instituciones financieras y sectores productivos.
La prioridad debe ser promover una oferta habitacional compatible con los ingresos reales de la población, acompañada de infraestructura, movilidad y servicios públicos adecuados.
Chihuahua enfrenta una contradicción que merece atención: mientras su actividad económica y su desarrollo industrial generan oportunidades de empleo, el costo de adquirir una vivienda avanza a un ritmo que los ingresos de muchas familias no consiguen alcanzar. El desafío será convertir el crecimiento económico en mejores condiciones de vida y posibilidades reales de construir un patrimonio.




