Destina SEP hasta 643 millones a promoción y operación de becas
CHIHUAHUA, Chih., 3 de noviembre de 2026.— Un proyecto universitario que propone utilizar un robot autónomo para introducir cápsulas de micelio en suelos degradados llevará al Instituto Tecnológico Superior de Nuevo Casas Grandes a la final internacional del Reto Marte 2026, programada del 3 al 5 de noviembre en Getafe, España.
La propuesta, denominada MYCO —Máquina Inyectora de Cultivos Orgánicos—, combina robótica, insumos orgánicos elaborados con hongos y una plataforma digital para supervisar el funcionamiento del equipo. Su objetivo contempla alternativas para entornos extremos y aplicaciones de recuperación ambiental en la Tierra.
El tecnológico forma parte de las cinco delegaciones de Chihuahua que participarán en el encuentro. También asistirán equipos del Tecnológico de Monterrey, campus Chihuahua; el Instituto Tecnológico de Chihuahua; la Universidad Tecnológica de Camargo y la Universidad Tecnológica de la Babícora.
El equipo de Nuevo Casas Grandes obtuvo el primer lugar de la etapa estatal y el pase directo a la final. Como parte del reconocimiento, el comité organizador asumió los costos de su traslado.
Por su parte, la Secretaría de Educación y Deporte entregó becas de representación internacional de 25 mil pesos a 15 estudiantes del Instituto Tecnológico de Chihuahua y de las universidades tecnológicas de Camargo y de la Babícora.
Aunque el nombre del concurso remite a Marte, su planteamiento incluye resolver problemas terrestres mediante escenarios de recursos limitados. La edición aborda asuntos como suelo, producción de alimentos, regeneración y circularidad.
Para Chihuahua, el interés de MYCO trasciende la competencia: abre la posibilidad de explorar tecnología desarrollada por estudiantes locales para atender el deterioro del suelo. Su eventual aplicación requeriría pruebas de campo, evaluación ambiental y resultados que permitan determinar su eficacia y viabilidad.
La participación internacional representa una oportunidad para mostrar el talento universitario del estado. El siguiente desafío será convertir las propuestas en proyectos con continuidad, validación científica y posibilidades de uso en las comunidades.




