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Especialistas advierten que las agresiones graves pueden estar precedidas por amenazas, control, aislamiento y otros signos de violencia; llaman a fortalecer la prevención y las órdenes de protección.
CIUDAD JUÁREZ, Chih., 17 de septiembre de 2026.-
La violencia contra las mujeres mantiene un escenario de preocupación en Ciudad Juárez, donde durante 2026 se han registrado decenas de asesinatos de mujeres y diversos casos de agresiones graves, mientras especialistas advierten sobre la importancia de identificar oportunamente las señales de violencia de género.
La abogada penalista Érika Espinoza señaló que la violencia feminicida no comienza necesariamente con el ataque que termina con la vida de una mujer, sino que puede estar precedida por conductas como amenazas de muerte, celos extremos, vigilancia, aislamiento, humillaciones, violencia sexual, control económico y restricciones sobre las actividades de la víctima.
De acuerdo con información de la Fiscalía General del Estado (FGE) difundida recientemente, 38 mujeres habían sido asesinadas en el municipio de Juárez entre enero y principios de septiembre de 2026. Junio concentró el mayor número de casos, con 10 víctimas, seguido de agosto, con siete.
La cifra corresponde a muertes violentas de mujeres y no debe confundirse con el número de investigaciones clasificadas jurídicamente como feminicidio. Hasta agosto, la Fiscalía reportaba cuatro investigaciones por feminicidio en Ciudad Juárez durante el año.
Advierten sobre señales previas
Espinoza llamó a no normalizar comportamientos que suelen presentarse como muestras de afecto o preocupación dentro de una relación, particularmente cuando implican posesión, vigilancia o control sobre la pareja.
La especialista ha señalado que amenazas, antecedentes de violencia familiar o sexual, mensajes intimidatorios, celos y conductas de control deben ser considerados elementos relevantes al momento de analizar el contexto de una agresión.
También ha planteado que las muertes violentas de mujeres deben investigarse inicialmente con perspectiva de género, para descartar o confirmar oportunamente la existencia de razones de género.
Entre 2024 y julio de 2026, la FGE registró en Ciudad Juárez 252 investigaciones por muertes violentas de mujeres: 46 por feminicidio y 206 por homicidio doloso de mujer. Espinoza ha señalado que la diferencia entre ambas categorías amerita revisar cómo fueron investigados los casos desde el inicio.
Piden no tratar la violencia como un asunto privado
La abogada llamó a familiares, amistades, vecinos y personas cercanas a intervenir cuando detecten señales de riesgo y evitar considerar las agresiones dentro de una relación como un asunto exclusivamente privado.
Entre las principales recomendaciones se encuentran solicitar ayuda al 911, denunciar las agresiones, acompañar a la víctima y contribuir a construir una red de protección que no la juzgue por las decisiones que tome.
En particular, especialistas advierten que una mujer puede regresar con su agresor por diferentes circunstancias, entre ellas miedo, amenazas, dependencia económica, aislamiento o la existencia de hijos en común.
Por ello, el acompañamiento debe enfocarse en reducir los factores de riesgo y facilitar el acceso a las instituciones de protección y justicia.
Protección para niñas y adolescentes
Cuando las víctimas son menores de edad, la respuesta institucional requiere medidas especializadas para garantizar su seguridad y evitar que las investigaciones o procedimientos generen una nueva afectación.
En estos casos resulta necesario contar con personal capacitado, mecanismos de protección integral y protocolos que eviten la revictimización de niñas, niños y adolescentes.
La atención oportuna también resulta relevante para detectar antecedentes de violencia y establecer medidas que permitan reducir el riesgo de nuevas agresiones.
Órdenes de protección, un punto clave
Otro de los aspectos señalados por la especialista es la necesidad de que las órdenes de protección sean emitidas y aplicadas de manera oportuna.
Una medida de protección pierde efectividad si llega después de que la víctima ha sido nuevamente localizada o atacada por su agresor, por lo que la respuesta requiere coordinación entre Fiscalía, corporaciones policiales, juzgados y las instituciones encargadas de atender a mujeres víctimas de violencia.
La experiencia reciente también ha puesto atención en los casos donde existen antecedentes de amenazas o agresiones previas. La investigación de una muerte violenta debe considerar ese contexto para determinar si existieron razones de género y evitar que elementos relevantes queden fuera de las primeras diligencias.
Prevenir antes de lamentar
La violencia contra las mujeres no se limita a los casos que llegan a convertirse en feminicidio. Las amenazas, agresiones físicas, violencia sexual, control económico, aislamiento y acoso pueden formar parte de una escalada de violencia que requiere atención antes de que ocurra una agresión de consecuencias irreparables.
En Ciudad Juárez, los datos de la Fiscalía muestran que las muertes violentas de mujeres continúan representando un problema que requiere seguimiento tanto por parte de las autoridades como de la sociedad.
El reto, de acuerdo con el planteamiento de la especialista, no consiste únicamente en esclarecer los asesinatos una vez que ocurren, sino en fortalecer los mecanismos de prevención, detección y protección para intervenir antes de que una situación de violencia alcance niveles extremos.
La prevención, la denuncia, el acompañamiento y la respuesta coordinada de las autoridades forman parte de las herramientas disponibles para reducir los riesgos y proteger a las mujeres que enfrentan situaciones de violencia.