Diputados aprueban reforma al ISR con 349 votos
La gobernadora advirtió que las decisiones tomadas sin conocimiento del Ejecutivo no pueden quedar sin consecuencias y anunció que continuará la reorganización de la Fiscalía General del Estado.
Chihuahua, Chih., 14 de octubre de 2026.—
La gobernadora María Eugenia Campos Galván endureció su postura frente al exfiscal general del Estado, César Jáuregui Moreno, al señalar que su actuación y la de otros funcionarios de la institución no puede ser perdonada, luego de confirmar la existencia de carpetas de investigación tanto en la Fiscalía General del Estado (FGE) como en la Fiscalía General de la República (FGR).
Durante una entrevista con el periodista Claudio Ochoa, de Latinus, la mandataria reconoció que el caso relacionado con la participación de agentes estadounidenses en operaciones de seguridad permitió descubrir situaciones internas que hasta entonces desconocía.
Campos Galván aseguró que algunos funcionarios actuaron sin informar a la titular del Ejecutivo estatal, situación que consideró especialmente grave por tratarse de decisiones relacionadas con la seguridad y la procuración de justicia.
“Se actuó por la libre por parte del exfiscal, por parte de otras personas al interior de la Fiscalía General del Estado, y eso no se puede perdonar”, expresó.
La gobernadora señaló que estos acontecimientos abrieron interrogantes sobre otras posibles actuaciones realizadas sin conocimiento de las autoridades superiores.
Explicó que las investigaciones continúan tanto en el ámbito estatal como federal y que ambas instancias se encuentran próximas a concluir sus respectivos procedimientos.
También informó que ha mantenido reuniones periódicas con la titular de la Fiscalía General de la República para dar seguimiento al caso y esclarecer las responsabilidades correspondientes.
Cambios para recuperar el orden institucional
Maru Campos sostuvo que la Fiscalía General del Estado necesita recuperar el orden, la disciplina y la capacidad de ofrecer resultados a la ciudadanía.
En ese contexto, explicó que la designación de Gilberto Loya Chávez como encargado del despacho de la Fiscalía forma parte de una estrategia para fortalecer la institución.
Destacó la experiencia del funcionario en materia de seguridad pública y los resultados obtenidos durante su gestión anterior, particularmente en la reducción de homicidios.
Sin embargo, reconoció que todavía existen áreas que requieren una reorganización profunda, especialmente la Agencia Estatal de Investigación y las unidades responsables de operaciones estratégicas e inteligencia.
La mandataria también planteó la necesidad de mejorar la coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional y las autoridades federales.
Investigaciones marcarán el futuro del caso
Las declaraciones representan un endurecimiento público de la posición de la gobernadora frente a quien anteriormente ocupó uno de los cargos de mayor confianza dentro de su administración.
El desarrollo de las investigaciones podría tener consecuencias administrativas o penales, dependiendo de los hechos que logren acreditar las autoridades competentes.
Hasta el momento, la existencia de carpetas de investigación no implica por sí misma que se haya determinado responsabilidad penal contra el exfiscal o cualquier otro funcionario.
La gobernadora reiteró que su administración continuará realizando los cambios necesarios para fortalecer la procuración de justicia y recuperar la confianza ciudadana en las instituciones de seguridad del estado.
La declaración coloca la actuación de César Jáuregui en el centro de una nueva controversia política y judicial, mientras se esperan los resultados de las investigaciones.




