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El estudio de SRC atribuye 59% de aprobación al presidente municipal de Ciudad Juárez, mientras persisten reclamos por baches, inundaciones, alumbrado deficiente, basura y deterioro de vialidades.
CIUDAD JUÁREZ, Chih., 29 de octubre de 2026.—
El alcalde Héctor Ortiz Orpinel aparece con un 59% de aprobación ciudadana en la encuesta de octubre de Statistical Research Corporation (SRC), resultado que abre interrogantes sobre la relación entre la aceptación política de un gobernante y las condiciones de infraestructura y servicios públicos que enfrenta la población.
El resultado contrasta con los problemas de mantenimiento urbano que afectan a distintos sectores de Ciudad Juárez, particularmente los baches, las inundaciones durante las lluvias, la falta de iluminación en algunas zonas, la acumulación de basura y el deterioro de calles y avenidas.
¿Qué explica que Héctor Ortiz obtenga una aprobación de 59% cuando existen necesidades de infraestructura y servicios públicos que continúan sin resolverse?
La pregunta cobra relevancia porque las encuestas de aprobación miden percepciones ciudadanas, pero no necesariamente la eficiencia administrativa, la calidad de las obras públicas ni el cumplimiento de los compromisos gubernamentales.
El alcalde Ortiz enfrenta el desafío de demostrar que el respaldo registrado en el estudio puede traducirse en mejoras verificables para los habitantes del municipio.
La problemática de las vialidades constituye uno de los asuntos más visibles. Los baches generan daños a los vehículos, incrementan los riesgos de accidentes y afectan diariamente a miles de conductores. Por su parte, las inundaciones recurrentes evidencian la necesidad de fortalecer la infraestructura pluvial y el mantenimiento preventivo.
A ello se agregan las demandas ciudadanas relacionadas con el alumbrado público y la limpieza de los espacios urbanos, servicios cuya calidad influye directamente en la seguridad, la movilidad y el bienestar de las familias.
Ortiz tiene ante sí preguntas que no se resuelven con un porcentaje de popularidad: ¿cuánto se ha invertido en rehabilitación de calles?, ¿cuántas colonias presentan rezagos de iluminación?, ¿qué soluciones permanentes se desarrollan para reducir las inundaciones y cómo se mide la eficacia del mantenimiento urbano?
La encuesta de SRC, levantada del 22 al 24 de octubre, reporta una muestra de mil llamadas telefónicas por alcaldía, un nivel de confianza de 95% y un margen de error de 3.1%.
Sin embargo, el estudio no sustituye una evaluación independiente sobre la calidad de la infraestructura ni sobre los resultados de las políticas municipales.
El debate público debe ir más allá de la aceptación personal del alcalde. Es necesario contrastar las cifras de aprobación con indicadores verificables de inversión, cobertura, mantenimiento, atención a reportes ciudadanos y mejoramiento de las condiciones urbanas.
Para el alcalde Héctor Ortiz, el principal reto no está en defender una encuesta, sino en acreditar con resultados que su administración está atendiendo los problemas cotidianos de la población.
La aprobación política y la calidad de los servicios públicos son indicadores distintos. La ciudadanía tiene derecho a conocer ambos y a exigir transparencia sobre los avances y las necesidades que siguen pendientes.




