La preparación técnica frente a la IA: formar para dirigirla, no para depender de ella
Se tragó enojo senador J. C. Loera
Gobernadora salió a dar la cara
CEN Morena y el maltrato a la prensa local
Implacables vs. Maru; Rocha, intocable
Tras publicar un video en redes sociales en respaldo a la dirigencia nacional y al mensaje emitido en la capital del estado, el senador Juan Carlos Loera afirmó que su ausencia en el evento se debió a “un error en la convocatoria”.
Aunque la falta de invitación, en un evento de tal magnitud enfurece a cualquiera, El legislador optó por evitar una mayor confrontación interna y alinearse con la dirigencia, pese a las diferencias políticas que mantiene con integrantes del presídium y con la recién nombrada dirigente estatal, con quien ha sostenido desencuentros previos.
La relación con el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, también ha estado marcada por tensiones incluso hubo supuestas amenazas de golpizas.
En el mismo mensaje, Loera confirmó su asistencia a la marcha convocada por la dirigencia y recordó que desde el Senado promovió un Punto de Acuerdo para solicitar la presencia de la gobernadora María Eugenia Campos en una reunión de trabajo con senadores. Según recordó, la mandataria no atendió la invitación.
El senador insistió además en que el gobierno estatal debe explicar la participación de agentes de la CIA en un operativo realizado en Morelos, Chihuahua, caso que derivó posteriormente en un accidente en la sierra donde murieron dos de ellos.
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Entrada la noche, la gobernadora emitió un posicionamiento que fue tomado como respuesta a los señalamientos de la lideresa de Morena, Ariadna Montiel, quien horas antes vino a empujar la narrativa de que se vulneró la soberanía por parte de la gobernadora.
Antes del posicionamiento de Maru, salió a medios la fiscal Wendy Chávez, para explicar con cierta profundidad el avance en las investigaciones. La información brindada ventiló dos temas dignos de analizar, el primero; Estados Unidos no brindó información sobre las identidades de los agentes y si pertenecían a una agencia.
En segundo término, que se clarifica la coordinación estatal con la Fiscalía General de la República.
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Que quede claro: el gobierno federal no investiga al gobernador morenista con licencia de Sinaloa, al no encontrarle ilícitos, ni relación con el crimen organizado, contradiciendo al gobierno norteamericano, según dijo ayer el secretario de seguridad pública del país.
En paralelo, la dirigencia nacional de Morena convocó a una marcha el fin de semana para demandar juicio político a la gobernadora de Chihuahua, por la intervención de agentes de la CIA en el aseguramiento de un gigantesco laboratorio para procesar metanfetaminas en el municipio de Morelos.
Hace días, el secretario federal de seguridad, Omar García Harfuch, declaró que la gobernadora Maru Campos le aseguró desconocer tal injerencia de la CIA, pero Morena se empeña en destituirla del cargo.
A eso vino ayer la líder nacional Ariadna Montiel, flanqueada por los dos aspirantes a la gubernatura de Chihuahua: la senadora con licencia Andrea Chávez y el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar.
¿Ingrediente político en los casos de Sinaloa y Chihuahua? No tenga la menor duda.
La Fiscalía General de la República lleva una investigación, pero ya Morena declaro culpable a la panista Maru Campos a quien acusan de traición a la patria.
Al morenista de Sinaloa no lo han tocado ni con el pétalo de una rosa, salvo que los Estados Unidos presenten las pruebas.
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Mención aparte merece la deficiente organización de la rueda de prensa, realizada en un salón insuficiente para la cantidad de asistentes y marcada por el trato ríspido de personal foráneo hacia reporteros locales.
El equipo enviado desde la dirigencia nacional no previó un espacio adecuado para atender a los medios de comunicación, lo que fue interpretado por varios asistentes como una señal de desdén hacia la prensa estatal.
Además, la dinámica del encuentro limitó la participación de los medios, al permitir únicamente unas cuantas preguntas, dejando inconclusos varios de los planteamientos de los reporteros presentes.
Tampoco hubo una operación o quien saliera a la defensa por parte del equipo de Consejo Estatal, para pedir un trato más digno.
A esto se suma una dirigente evidentemente malhumorada