Siete días para volver a casa: el camino de las almas en Día de Muertos
MEOQUI, Chih., 29 de octubre de 2026.— Cientos de creyentes se congregaron en la comunidad de Lázaro Cárdenas, municipio de Meoqui, para participar en las celebraciones dedicadas a San Judas Tadeo, una de las figuras religiosas de mayor devoción entre las familias de la región.
Desde las primeras horas del día, los asistentes acudieron al templo para participar en las actividades religiosas, presentar ofrendas florales y agradecer los favores que, de acuerdo con sus testimonios, han recibido por intercesión del santo.
La celebración reunió a familias completas, jóvenes, adultos mayores y personas procedentes de distintas comunidades, quienes participaron en un ambiente de oración, música y convivencia.
Entre los asistentes destacó la presencia de creyentes que acudieron vestidos con atuendos tradicionales, portando imágenes religiosas y expresando públicamente su agradecimiento por situaciones relacionadas con la salud, el trabajo y la protección de sus seres queridos.
Durante la jornada también se desarrollaron manifestaciones culturales y religiosas que forman parte de una tradición transmitida entre generaciones.
Para numerosas familias, la celebración de San Judas Tadeo representa una oportunidad para renovar su fe, fortalecer los vínculos comunitarios y mantener vivas las costumbres que forman parte de la identidad regional.
Los organizadores destacaron la participación de habitantes de diferentes localidades, quienes cada año se suman a las actividades religiosas y colaboran en su realización.
La festividad también genera movimiento comercial en los alrededores del templo, debido a la llegada de visitantes que adquieren alimentos, artículos religiosos y otros productos ofrecidos por comerciantes de la comunidad.
Más allá de las expresiones religiosas, la celebración constituye un espacio de encuentro social y familiar, donde la solidaridad, la esperanza y el agradecimiento adquieren un significado especial para quienes participan.
La jornada concluyó con diversas muestras de devoción y convivencia, reafirmando una tradición que continúa reuniendo a cientos de personas en la región centro-sur de Chihuahua.