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México obtiene 85.3 millones de dólares para proteger sus bosques; Chihuahua queda fuera de los estados beneficiados
El Fondo Verde para el Clima aprobó financiamiento internacional para recompensar la reducción de emisiones forestales en México. Los recursos se destinarán a siete estados, mientras Chihuahua, una de las entidades con importantes extensiones de bosques templados, no figura entre los territorios seleccionados.
CHIHUAHUA, Chih., 31 de octubre de 2026.— México consiguió la aprobación de 85.3 millones de dólares del Fondo Verde para el Clima, destinados a fortalecer la conservación forestal y promover actividades productivas sostenibles, como reconocimiento a los resultados alcanzados en la reducción de emisiones contaminantes durante 2018 y 2019.
La Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) informó que el financiamiento responde a los avances nacionales en la disminución de emisiones de dióxido de carbono equivalente, particularmente mediante acciones relacionadas con la protección de los ecosistemas forestales.
El proyecto fue aprobado el 28 de octubre de 2026 y será ejecutado con la participación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), bajo mecanismos internacionales de pago por resultados ambientales. Green Climate Fund +1
El programa contempla inversiones para conservar superficies forestales, combatir la deforestación, mejorar el aprovechamiento de los recursos naturales y promover modelos de ganadería sostenible que reduzcan la presión sobre bosques y selvas.
Sin embargo, los recursos aprobados se concentrarán en Chiapas, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Quintana Roo y Yucatán, sin incluir al estado de Chihuahua entre los territorios de intervención directa.
La exclusión abre una interrogante sobre las posibilidades de que las regiones forestales de Chihuahua accedan a nuevos esquemas de financiamiento climático, considerando la importancia ambiental y económica de sus ecosistemas.
Municipios serranos como Guadalupe y Calvo, Guachochi, Bocoyna, Madera y Urique enfrentan retos relacionados con incendios forestales, sequías, deterioro ambiental y la necesidad de fortalecer las actividades productivas de sus comunidades rurales.
La conservación de estas regiones representa una oportunidad para desarrollar proyectos de restauración ecológica, aprovechamiento forestal sostenible, captura de carbono y modelos de economía circular que permitan generar empleos sin comprometer el patrimonio natural.
El mecanismo aprobado reconoce resultados de reducción de emisiones previamente alcanzados y plantea reinvertir los recursos en actividades que contribuyan a evitar nuevas pérdidas de cobertura forestal.
Para Chihuahua, el desafío consiste en desarrollar proyectos técnicamente sólidos, con indicadores ambientales verificables, que permitan competir por futuras fuentes de financiamiento nacional e internacional.
También resulta fundamental fortalecer la coordinación entre las autoridades ambientales, los gobiernos locales, los ejidos, las comunidades indígenas y los propietarios forestales, a fin de construir esquemas de conservación que generen beneficios económicos y sociales.
La aprobación internacional representa un avance para México en materia de financiamiento climático, pero también pone de manifiesto la necesidad de ampliar las oportunidades de inversión ambiental hacia otras regiones del país.
Aunque Chihuahua no está contemplado en este proyecto específico, ello no significa que esté excluido de todos los programas federales de conservación ni de futuras convocatorias internacionales.
La protección de los bosques mexicanos no solamente constituye una responsabilidad ambiental: también representa una oportunidad económica para las comunidades que dependen directamente de sus recursos naturales.
El reto será convertir los compromisos climáticos en inversiones transparentes, medibles y sostenibles que contribuyan tanto a la recuperación de los ecosistemas como al bienestar de las familias que habitan las regiones forestales del país.




