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La iniciativa de Ursula von der Leyen busca ampliar la cooperación con Canadá en comercio, seguridad, defensa, tecnología y asuntos del Ártico
CHIHUAHUA, Chih., 17 de septiembre de 2026.-Estrasburgo.— La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso este miércoles abrir la puerta para que Canadá se convierta en el primer “miembro asociado” de la Unión Europea, una figura que actualmente no existe dentro de los tratados comunitarios y cuyo alcance tendría que ser definido mediante negociaciones.
El planteamiento fue presentado durante el discurso anual sobre el Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo, en Estrasburgo, donde estuvo presente el primer ministro canadiense, Mark Carney. La propuesta recibió una ovación de los legisladores.
“Quiero trabajar con ustedes para abrir la puerta a que Canadá sea el primer miembro asociado de la Unión Europea”, señaló von der Leyen durante su intervención.
La propuesta forma parte de un plan para elevar la relación entre Canadá y el bloque europeo a un nuevo nivel. Von der Leyen planteó avanzar desde el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA) hacia una denominada “Alianza para el Futuro”, con cooperación en sectores estratégicos.
Entre las áreas contempladas se encuentran el comercio, la defensa, la energía, las materias primas críticas, las baterías, la inteligencia artificial, la computación cuántica, la ciberseguridad y el desarrollo de proyectos relacionados con el Ártico.
La presidenta de la Comisión Europea también destacó que Canadá y la Unión Europea comparten posiciones en asuntos como la democracia, el cambio climático, la seguridad económica, el apoyo a Ucrania y las cadenas de suministro. Según la Comisión Europea, el comercio de bienes entre ambas partes ha aumentado 75% desde la entrada en vigor del CETA.
Una figura todavía por definir
La propuesta no significa que Canadá se haya incorporado a la Unión Europea. El concepto de “miembro asociado” no está contemplado actualmente como una categoría dentro de los tratados de la UE, por lo que sería necesario establecer su fundamento jurídico, derechos, obligaciones y mecanismos de participación.
Tampoco se trataría de una adhesión plena al bloque. La idea planteada apunta a establecer una relación institucional más profunda que la de una asociación convencional, pero sin convertir a Canadá en uno de los 27 Estados miembros.
El proceso requeriría negociaciones y el respaldo de los países integrantes de la Unión Europea. Por ahora, la iniciativa se encuentra en una etapa inicial y no existe un calendario establecido para su eventual aplicación.
Canadá busca estrechar sus vínculos con Europa
La propuesta europea se produce mientras el gobierno de Mark Carney busca fortalecer las relaciones comerciales y estratégicas de Canadá con Europa.
Carney ha hablado de construir una “alianza única” con la Unión Europea, aunque previamente aclaró que Canadá no está buscando convertirse en miembro pleno del bloque. Entre las áreas de interés se encuentran el comercio, la defensa, la seguridad digital, la energía y los minerales críticos.
El acercamiento también ocurre en un contexto de tensiones comerciales entre Canadá y Estados Unidos, principal socio comercial canadiense. Ottawa ha planteado diversificar sus relaciones económicas y reducir su dependencia de un solo mercado.
Von der Leyen, por su parte, presentó la propuesta como parte de una estrategia europea para ampliar sus alianzas internacionales y fortalecer su capacidad de cooperación con países que comparten intereses y valores con el bloque.
De concretarse, el esquema permitiría establecer una relación inédita entre Canadá y la Unión Europea, aunque los alcances concretos de esa asociación dependerán de las negociaciones que apenas comienzan.