La disputa mundial por la IA y la oportunidad de formar talento técnico
Durante las últimas semanas los ojos del mundo se han centrado en varios focos geopolíticos del planeta, pero en esta ocasión se dirigen también a nuestro continente, en medio de guerras y amenazas de guerras, América Latina y el Caribe han calentado el ambiente político y militar ante la amenaza de invasión de Estados Unidos a Venezuela pero también a México, por los mismos motivos sin sustento e injustificado.
En este sentido es necesario revisar atentamente las consecuencias que están resonando al interior de cada país, y hablando de nuestra nación, se debe alertar no solo a las instituciones, sino del pueblo mexicano porque las amenazas de una intervención estadounidense se ha convertido en la bandera de la oposición ante su incapacidad de ofrecer algún proyecto o idea a los mexicanos.
Lo que sucedió el pasado miércoles en la Comisión Permanente del Poder Legislativo, en donde el presidente nacional del PRI Alejandro Moreno Cárdenas, alias “Alito”, junto con otros diputados del PRI se lanzaron a golpes en contra del presidente de la Mesa Directiva, el senador Gerardo Fernández Noroña, en una agresión descarada frente a los legisladores y los medios de comunicación que cubren la fuente, un afrenta que podríamos calificar de “inédita”.
De manera porril Alito y su pandilla se le fueron a los golpes al presidente de la mesa directiva estando en funciones y en el pleno, una acción inadmisible para una nación de democracia, estado de derecho y de instituciones, totalmente injustificable y reprobable porque no solo denigra la máxima tribuna y la representatividad de los legisladores, sino que se trata de una agresión directa contra las instituciones, algo sumamente grave que debe condenarse y sancionarse.
La cosa es muy grave, porque a nivel mediático e internacional, se da una imagen errónea sobre nuestro país, porque se trata de uno de los tres poderes del Estado Mexicano en donde el presidente del senado recibió directamente golpes y empujones, en donde los porros de cuellos blanco del pri subieron a la tribuna, lo rodean, le obstaculizan el paso y arremeten en su contra, es muy delicado porque se trata de una agresión contra parte de la representación de la institucionalidad, el tema no fue el ataque a Noroña, sino al presidente del Senado.
Y mucho ojo compañeras y compañeros, que la mayoría de los medios de comunicación han informado sobre el tema llevando los reflectores a temas que nada tienen que ver y donde también han intentado justificar esta agresión, es necesario entender que durante esa sesión el tema principal de debate y que calentó los ánimos fue la postura de vendepatrias y traidores de la oposición para pedir al gobierno de Estados Unidos nos invadan, sin sustento alguno, se trata de un momento riesgoso en donde del debate se llevó a la violencia. Apenas dos semanas atrás Alito en Washington solicitaba una intervención a nuestro país.
Nada tenía que hacer Alito y sus compinches en la tribuna, además de que tres de los cuatro agresores no son miembros de la comisión permanente, desde ahí la irregularidad, para luego pasar al ataque premeditado, porque nunca hubo un pleito o una pelea, porque para eso se necesitan dos, y en ningún momento se ve en los videos que ya son virales, que Fernández Noroña agreda o responda a los golpes y empujones de los priistas, no fue “un zafarrancho de los legisladores”, es una agresión directa que debe señalarse.
Es delicado lo que se avecina para el próximo lunes 1 de septiembre, cuando inicie el segundo año de la legislatura, porque Alito ya adelantó que seguirá con esta actitud reprobable de violencia, en el contexto de un proceso democrático que avanza en México, porque también tomarán protesta los nuevos juzgadores del Poder Judicial, algo que trae muy molestos a la oposición, pues han perdido los escaños de poder que durante sexenios mantuvieron para privilegio de unos pocos, son momentos tensos la política mexicana, pero es el avance de la transformación y nosotros defenderemos a las instituciones, al Estado mexicano y sobre todo el pueblo de México.