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El Consejo General declaró desiertos los procesos de selección en Baja California Sur, Campeche, Coahuila y Tamaulipas. La decisión ocurre durante la nueva etapa institucional encabezada provisionalmente por Blanca Cruz García.
Ciudad de México, 30 de octubre de 2026. — El Instituto Nacional Electoral (INE) enfrenta nuevos desafíos en la integración de las autoridades responsables de organizar los comicios locales de 2027, luego de que su Consejo General determinara dejar sin titulares cuatro presidencias de Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE), al no concretarse las designaciones correspondientes.
Durante la sesión del jueves 29 de octubre, el organismo declaró desiertas las convocatorias para las presidencias electorales de Baja California Sur, Campeche, Coahuila y Tamaulipas, por lo que deberán establecerse nuevos mecanismos para cubrir esas responsabilidades.
La decisión ocurre en un momento de transición dentro del INE, actualmente encabezado por Blanca Yassahara Cruz García, quien asumió provisionalmente la presidencia del Consejo General.
Solo dos estados consiguieron nuevas presidencias
De las seis presidencias estatales consideradas en el proceso de selección, únicamente fueron aprobados los nombramientos de Óscar Omar Espinoza, para Colima, y Judith Lozano Pérez, para Puebla.
El Consejo General también autorizó 15 consejerías electorales en distintos organismos locales, cuyos nombramientos tendrán una duración de siete años.
Las personas designadas deberán rendir protesta el próximo 3 de noviembre.
Por otra parte, las propuestas correspondientes a Guerrero y Oaxaca fueron retiradas para su revisión y resolución posterior, mientras que también quedó desierta una consejería electoral en Veracruz.
Transición en el INE aumenta exigencias de transparencia
La renovación parcial de las autoridades electorales se desarrolla después de los cambios registrados en la presidencia nacional del Instituto.
La llegada provisional de Blanca Cruz García representa una etapa de reorganización que coincide con los preparativos del proceso electoral 2026-2027.
Durante la discusión, representantes partidistas expresaron preocupaciones sobre los procedimientos de selección y solicitaron revisar los nombramientos ante los cuestionamientos surgidos alrededor de la conducción institucional anterior.
En ese contexto, el Consejo General deberá garantizar que las próximas designaciones se desarrollen con criterios verificables de independencia, experiencia, imparcialidad y cumplimiento de requisitos legales.
La falta de acuerdos para integrar cuatro presidencias estatales no supone por sí misma la suspensión de las funciones electorales, pero sí genera la necesidad de resolver oportunamente las vacantes.
También preocupa la situación financiera de organismos electorales
Durante la misma sesión, el INE revisó las condiciones presupuestales de las autoridades electorales locales de cara a los comicios de 2027.
El organismo electoral de Colima fue identificado con un nivel alto de riesgo financiero debido a la insuficiencia de recursos para garantizar plenamente sus actividades.
Asimismo, Guerrero, Hidalgo, Puebla, Nuevo León, San Luis Potosí y Yucatán permanecen bajo seguimiento por dificultades presupuestales.
El escenario plantea la necesidad de asegurar que los organismos locales cuenten con personal, infraestructura y financiamiento suficientes para cumplir sus responsabilidades constitucionales.
Chihuahua, atento a la organización electoral de 2027
Aunque las vacantes anunciadas no corresponden al Instituto Estatal Electoral de Chihuahua, las decisiones nacionales tienen importancia para la coordinación de los próximos comicios.
El estado se prepara para un proceso electoral que exigirá colaboración entre autoridades federales y locales, particularmente en materia de capacitación, organización, fiscalización y garantías para el ejercicio del voto.
La experiencia de otras entidades también muestra la importancia de prevenir insuficiencias presupuestales que puedan comprometer las actividades preparatorias.
El principal desafío será mantener la continuidad institucional y asegurar que las diferencias políticas no interfieran con las funciones técnicas de las autoridades electorales.
El INE enfrenta una prueba de organización y confianza pública. Resolver las vacantes con transparencia, preservar la autonomía de los organismos locales y garantizar los recursos necesarios será fundamental para ofrecer certeza a los ciudadanos rumbo a las elecciones de 2027.




