Fuerte accidente de Bottas paraliza el Gran Premio de México; compañero de Checo Pérez sale ileso
El piloto mexicano de Cadillac protagonizó un emotivo encuentro familiar en el Autódromo Hermanos Rodríguez, donde celebró sus 300 Grandes Premios en la Fórmula 1.
CIUDAD DE MÉXICO, 2 de noviembre de 2026.—
Más allá de la velocidad, la competencia y la adrenalina, Sergio “Checo” Pérez protagonizó uno de los momentos más emotivos del Gran Premio de México al reunirse con su esposa e hijos sobre la pista del Autódromo Hermanos Rodríguez, minutos antes del arranque de la carrera.
El piloto mexicano, quien regresó esta temporada a la Fórmula 1 como integrante de la escudería Cadillac, fue captado mientras abrazaba a sus pequeños en medio del ambiente festivo que rodeaba la competencia.
Las imágenes muestran a Checo sonriente, rodeado de sus hijos, quienes se acercaron para abrazarlo mientras su esposa, Carola Martínez, permanecía a su lado compartiendo el momento.
El encuentro familiar adquirió un significado especial porque el piloto tapatío alcanzó este fin de semana la cifra de 300 Grandes Premios en su trayectoria dentro de la máxima categoría del automovilismo mundial.
Después de permanecer fuera de la parrilla durante la temporada 2025, Pérez regresó a la competencia con Cadillac, una escudería que inicia su participación en la Fórmula 1 y que apuesta por la experiencia del mexicano para consolidar su proyecto deportivo.
La presencia de sus familiares también reflejó el lado humano del automovilista, quien ha señalado en diferentes ocasiones la importancia de su esposa e hijos como parte fundamental de su vida y motivación profesional.
Durante el encuentro, Checo lució la indumentaria oficial de Cadillac, mientras sus hijos se acercaban para compartir abrazos y muestras de cariño antes de que el piloto se concentrara en los preparativos de la competencia.
Las imágenes circularon rápidamente en redes sociales y despertaron reacciones entre aficionados, que destacaron la cercanía familiar del corredor mexicano.
El Gran Premio de México representó una ocasión particularmente significativa para Pérez, no solamente por su regreso ante la afición nacional, sino por alcanzar una cifra histórica de participaciones en la Fórmula 1.
En medio de miles de espectadores que acudieron al circuito capitalino, el piloto vivió un instante que trascendió los resultados deportivos y mostró que, detrás del casco y el volante, también existe un padre de familia que comparte sus logros con sus seres queridos.
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