México invertirá 1.16 billones de pesos en electricidad y gas; Chihuahua enfrenta el reto de garantizar energía para su industria
Las lluvias recientes mejoraron las reservas de La Boquilla y Las Vírgenes, pero miles de productores del centro-sur enfrentarían otro ciclo de riego restringido.
DELICIAS, Chih., 31 de octubre de 2026.—
A pesar de la recuperación registrada en las principales presas de Chihuahua durante las últimas semanas, el panorama para el ciclo agrícola 2027 continúa siendo complicado, pues solamente podría autorizarse la siembra de una cuarta parte de la superficie del Distrito de Riego 005.
El presidente del Módulo de Riego número 3, Mariano Jáquez Gandarilla, explicó que las precipitaciones recientes permitieron incrementar el almacenamiento de las presas La Boquilla y Francisco I. Madero, conocida como Las Vírgenes, aunque los volúmenes siguen siendo insuficientes para garantizar un ciclo completo.
La Boquilla presenta un almacenamiento cercano al 28 por ciento de su capacidad, mientras Las Vírgenes supera el 50 por ciento, condiciones que ofrecen una posibilidad de producción agrícola limitada para el próximo año.
La estimación contempla habilitar aproximadamente 27 mil hectáreas de riego, frente a una superficie concesionada superior a las 108 mil hectáreas.
Sin embargo, la autorización definitiva dependerá de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), que deberá determinar los volúmenes disponibles durante diciembre.
La restricción tendría consecuencias económicas para productores de nogal, alfalfa, chile y otros cultivos, además de afectar empleos agrícolas y actividades comerciales relacionadas con el campo.
Municipios como Delicias, Meoqui, Rosales, Saucillo y Camargo mantienen una importante dependencia de la actividad agropecuaria.
Paralelamente, representantes de los módulos de riego avanzan en los preparativos del programa de tecnificación hidráulica, cuyas primeras obras están previstas para 2027.
También se contempla utilizar recursos devueltos por concepto de agua en bloque para mejorar canales y rehabilitar infraestructura de distribución.
Aunque las lluvias permitieron alejar temporalmente el riesgo de un ciclo sin riego, el campo chihuahuense enfrenta un escenario de restricciones que exige planificación, ahorro de agua y apoyo institucional.
Los productores mantienen la expectativa de que nuevos escurrimientos mejoren las reservas antes de que se establezca oficialmente el programa agrícola 2027.




